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Yo trabajo, tú trabajas: nosotros cobramos

Yo trabajo, tú trabajas: nosotros cobramos
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La cuestión de trabajar gratis o a cambio de 'mejorar el currículum' sigue en boga. Cuando un profesional realiza un trabajo o presta un servicio a un cliente o empresa, lo veo como un esfuerzo que debe ser recompensado. Imaginemos un mundo en el que todos trabajáramos a cambio de nada. ¿Se le llamaría trueque? Sí, si se percibe algo a cambio, pero por desgracia en la actualidad son muchos los que creen que te están haciendo un favor al no pagar.

Una empresa o un cliente que no te paga no te respeta. Por lo tanto, tú tampoco les debes nada. Existe una delgada línea entre las buenas maneras y las cosas bien hechas. Si has prestado tu tiempo y conocimientos a un tercero, ninguna excusa es válida para que no cumpla su parte. Lo primero es la denuncia, antes se dialogará pero quien no paga en el momento, no resulta fiable. Yo trabajo, tú trabajas: nosotros cobramos, debería ser el lema en un mundo de cuerdos.

Muchos economistas están a favor de las prácticas no remuneradas, para que así los jóvenes se curtan. Por fortuna, algunas cosas están cambiando en ese terreno. El hecho de que uno se esfuerce en sus inicios no significa que por ello, no tenga derecho a percibir nada, bueno sí, el nombre de una empresa en su currículum.

Seamos francos, si no cobras la motivación se esfuma, los ánimos se encienden y a cada ser humano que te encuentres por la calle le dirás que la empresa "..." es lo peor. Son muchos los freelances que defienden el realizar algunos encargos de manera gratuita para mejorar su marca personal, lo cual es respetable porque es su opción. Lo grave es cuando esa decisión la toma un negocio que se ha beneficiado de tu trabajo.

Las malas artes no son la mejor elección. No pagar a quien te ha dedicado su esfuerzo profesional te convierte en un pésimo empresario. De nada sirve que el negocio no funcione. Si no va bien lo cierras o tratas de que el barco no se hunda pero contigo dentro, sin tratar de ahogar a quien pasaba por allí (el trabajador) En el perfil del no pagador está el ofendido. Es decir, el que te debe dinero y además pregona a los cuatro vientos que tú eres el malo.

Como bien dice Víctor Iturrioz, "se acabó lo de trabajar gratis". El ejemplo que pone titulado "me sabe mal" es el mejor en mi opinión, ¿te sabe mal reclamar tu dinero? ¿le sabe mal acaso al carnicero cobrarte por la carne que le compras? No. Las evasivas del tipo "no tengo tanto dinero", "ahora no puedo, ya te pagaré" no son válidas, no caben en nuestro lenguaje. Si no tienes dinero no aceptes que otro ser humano trabaje para ti. Es un delito contra la ética.

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Imagen|jepoirrier

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