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Un toque de atención al empleado arrogante

Un toque de atención al empleado arrogante
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Leo en el diario Expansión que Colin Fan, co-director de banca de inversión del Deutsche Bank ha perdido la paciencia respecto al comportamiento de sus empleados. El conflicto arranca cuando dentro de la banca, se han sucedido varios escándalos, entre ellos los emails enviados por brokers involucrados en delitos de manipulación en los tipos de interés.

Además de cometer esa grave infracción, los empleados utilizaban un tono soberbio (con intentos de soborno por medio) y repleto de expresiones vulgares y tacos. Deutsche Bank ha recibido una multa de 725 millones de euros por parte de la Comisión Europea por su papel en la manipulación del Libor y del Euribor. Obviamente este directivo está enfadado más allá del lenguaje que empleaban sus empleados, tiene motivos.

Para trasladar el mensaje no ha dudado en grabar un vídeo en el que deja claro que la reputación es esencial para el banco, el cual no goza en estos momentos de la mejor. A raíz de que el banco está siendo investigado por el regulador alemán, todos los correos y formas de comunicación que empleen sus trabajadores serán grabadas.

La prepotencia no es una buena aliada. No sólo serán perseguidos por cometer delitos financieros, sino que su actitud chulesca, y denigrante respecto a los clientes tampoco va a ayudar mucho. Esto sucede a niveles donde parece que uno puede comportarse por encima del bien y del mal. Pero la altivez es una actitud que no conoce ni de clase social ni de tipo de empresa.

Un empleado que 'ataque' en vez de atender a un cliente, o un gerente que se crea superior a sus trabajadores tiene fecha de caducidad a nivel laboral. Como clientes lo tenemos fácil a la hora de tropezar con un especímen que se cree demasiado bueno como para realizar según qué tareas, simplemente no volveremos a ese lugar.

¿Pero qué hacer con un superior que comete los mismos fallos? Ahí los empleados (clientes al fin y al cabo) lo tienen más difícil para grabar un vídeo y denunciar esos abusos verbales.

Sabemos que tanto su autoestima como su inteligencia suele ser inferior al resto, de ahí ese comportamiento inmaduro, por ello de vez en cuando sí nos encontramos con algún vídeo de un empleado harto de que abusen de sus capacidades, pero el número es bajo sobre todo en las circunstancias económicas actuales. En todo caso la arrogancia no es el camino.

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Imagen|ellhoisa

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