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Partir de la vocación emprendedora

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Hemos tratado en varias ocasiones el problema de la formación en España. Las enormes diferencias entre lo que buscan las empresas y lo que ofrecen las personas que acaban sus estudios. También hemos abierto la vía del emprendimiento como alternativa, todavía muy minoritaria, para el que no encuentra su espacio en lo que la oferta de puestos de trabajo le presenta.

Muchas voces se alzan solicitando que se complementen los estudios de todas estas personas con asignaturas que den formación sobre el emprendimiento. Eso sería un gran paso para que aquellos que tienen la inicitiva de explorar esa vía, pero antes que eso, debemos plantearnos fomentar la vocación del emprendedor.

Porque no sólo es necesario que los emprendedores desarrollen su iniciativa con la mayor cantidad de conocimientos posibles, también hace falta instaurar el espíritu emprendedor.

El primer paso debe ir encaminado a desarrollar en las personas esa iniciativa. Porque emprender es una actitud y los conocimientos adquiridos no sirven de nada si al que los recibe no le resulta atractiva la idea de crear una empresa y dedicarle el esfuerzo y los sacrificios necesarios para su sostenimiento.

Podemos entender que cada uno va eligiendo su propia vocación desde el momento en que va tomando decisiones y dirigiendo sus pasos hacia un actividad o profesión determinada. Los arquitectos, biólogos, abogados, mecánicos, comerciales, pintores, etc. cada uno va buscando su espacio en función de sus preferencias a la hora de desempeñar una tarea, bien a través de estudios superiores, medios, formación profesional o aprendizaje de un oficio

Pero para emprender hace falta un plus, además de la vocación inherente al trabajo a desempeñar hace falta ese espíritu. Esa iniciativa, esa actitud que separa a aquellos que quieren hacer esa tarea de manera independiente de los que prefieren desempeñarla para otros. Por eso, la formación debe ir encaminada tanto a dar a los futuros emprendedores los conocimientos necesarios, como a fomentar la vocación de emprender.

Si no hay vocación, no habrá emprendedores. Por mucho que pretendamos enseñar a la gente cómo hacerlo.

En Pymes y Autónomos | El problema emprendedor en España y su solución Imagen | pasotraspaso

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