Sólo el 27% de las pymes ofrece actualmente algún sistema de ahorro para la jubilación a sus empleados

  • Alrededor del 15% de la población ocupada española está cubierta actualmente por planes de pensiones de empleo. La media europea alcanza aproximadamente el 28%.

  • Se trata de una situación especialmente relevante ante el progresivo envejecimiento demográfico y las tensiones del propio sistema público de pensiones.

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Sergio Delgado

Editor

¿Cuidan lo suficiente las empresas en España a sus empleados? En ciertos aspectos, no. Apoyar a estos para que puedan disfrutar de una pensión más digna el día de mañana es algo que muchas pasan por alto.

Por ejemplo, los sistemas de ahorro empresarial para complementar la futura pensión continúan teniendo una presencia reducida en España. Ni tan siquiera 3 de cada 10 pymes ofrecen actualmente algún mecanismo de previsión social para sus trabajadores.

Un dato poco alentador pero que, prácticamente, no ha avanzado durante los últimos nueve años.

Estos y otros datos aparecen recogidos en el informe Situación de las pensiones en España, elaborado por KPMG Abogados. Las conclusiones son claras: ni las ventajas fiscales, ni las reducciones aplicables en determinadas cotizaciones, ni las mayores posibilidades de aportación han conseguido que los planes de empleo se conviertan en una práctica habitual entre las empresas.

Los planes de jubilación siguen estancados

El 27% refleja que aproximadamente una de cada cuatro empresas dispone de algún sistema destinado a complementar económicamente la jubilación de sus empleados. Entre las compañías que sí cuentan con ellos, el 34% ofrece más de un plan a su plantilla.

Álvaro Granado, responsable del Área Fiscal de Pensiones de KPMG Abogados, considera que el desarrollo de la previsión social empresarial continúa “estancado”. Una situación especialmente relevante ante el progresivo envejecimiento demográfico y las tensiones que afrontará el sistema público de pensiones durante las próximas décadas.

La implantación, además, presenta grandes diferencias dependiendo de la actividad empresarial. El sector financiero encabeza la clasificación: el 61,8% de las entidades dispone de estos instrumentos.

Las compañías energéticas alcanzan una tasa del 43,3%, mientras que en las empresas químicas y farmacéuticas el porcentaje se sitúa en el 36,7%.

La situación cambia considerablemente en sectores caracterizados por una elevada presencia de pequeñas empresas y autónomos. En transporte y logística únicamente el 16,6% dispone de sistemas complementarios de jubilación. En la industria, el porcentaje apenas mejora, hasta el 16,8%.

El 48% reclama mejores incentivos fiscales

La fiscalidad aparece precisamente como uno de los principales obstáculos identificados por los responsables empresariales. El 48% de los directivos consultados reclama incentivos fiscales más atractivos para impulsar la utilización de estos mecanismos.

Las empresas ya pueden acceder a determinadas deducciones en el Impuesto sobre Sociedades por las contribuciones realizadas a favor de sus empleados. Existen igualmente ventajas relacionadas con las cotizaciones sociales que pueden reducir parte del coste asociado a estas aportaciones.

Los empleados también disponen de mayores límites para las aportaciones con derecho a reducción en el IRPF cuando participan en determinados sistemas de empleo promovidos empresarialmente.

Sin embargo, estas herramientas no han conseguido provocar un cambio sustancial. El informe apunta además hacia otro problema: el conocimiento financiero.

Un 36% de los responsables consultados considera necesario mejorar la educación financiera para que los trabajadores comprendan la utilidad de generar ahorro adicional durante su vida laboral.

España continúa muy por debajo de Europa

La distancia respecto a otros países europeos resulta considerable. Alrededor del 15% de la población ocupada española está cubierta actualmente por planes de pensiones de empleo.

La media europea alcanza aproximadamente el 28%, prácticamente el doble. Esta diferencia evidencia el mayor peso que tradicionalmente ha tenido la pensión pública dentro del modelo español de jubilación.

También existen diferencias relevantes dependiendo de quién puede acceder a los planes. El 62,4% de los sistemas existentes está destinado al conjunto de los empleados de la compañía, mientras que un 26,7% se encuentra reservado exclusivamente a directivos.

Cuando estos mecanismos se ofrecen a toda la plantilla, la aportación empresarial media equivale al 3,6% del salario anual del trabajador. Para un empleado con una retribución de 30.000 euros anuales, ese porcentaje representaría unos 1.080 euros al año destinados al ahorro para su jubilación.

El reto de complementar la futura pensión pública

La escasa implantación tiene consecuencias a largo plazo. Una elevada proporción de trabajadores españoles llegará a la edad de jubilación dependiendo fundamentalmente de la prestación pública y del patrimonio que haya conseguido acumular individualmente.

Imágenes | Vitaly Gariev, Israel Andrade

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