La realidad de los autónomos en España no es fácil. Nunca lo ha sido. La escalada de los gastos está obligando a miles de autónomos a trasladar una parte de la presión económica a sus clientes.
Tres de cada cuatro trabajadores por cuenta propia, concretamente el 75,6%, han subido los precios de sus productos o servicios desde junio de 2025 para hacer frente al aumento de los costes.
Más de la mitad de los autónomos, el 54,2%, prevé volver a subir sus precios antes de que termine 2026 si el escenario económico continúa como hasta ahora. Solo el 22,6% confía en mantenerlos y otro 22,7% reconoce que todavía no sabe qué ocurrirá con sus tarifas.
Son algunos de los datos del Barómetro del segundo trimestre de 2026 elaborado por la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA).
El 79,9% de los autónomos paga ahora más gastos
La subida de precios aplicada por los pequeños negocios coincide con un incremento generalizado de sus gastos. El 79,9% de los autónomos asegura que sus costes han aumentado durante los últimos 12 meses. El porcentaje apenas mejora frente al 81,1% registrado en el primer trimestre.
Entre quienes han sufrido este incremento, uno de cada cinco, el 21,4%, calcula que sus gastos han crecido más de un 16%. Concretamente, el 12,8% sitúa el aumento entre el 16% y el 20%, mientras que otro 8,6% afirma soportar un alza superior al 20%.
Únicamente el 3,3% de los trabajadores por cuenta propia ha conseguido reducir sus gastos durante el último año. Otro 15,2% señala que se han mantenido en niveles similares.
La presión ha provocado un cambio evidente en la política de precios. En el primer trimestre, el 68,9% de los autónomos había trasladado parte del incremento a sus tarifas. Ahora el porcentaje alcanza el 75,6%. Al mismo tiempo, solo el 22,2% ha asumido el aumento de los gastos manteniendo congelados sus precios.
Siete de cada diez facturan lo mismo o menos que hace un año
El problema para los autónomos es que el incremento de los costes no está acompañado de una mejora generalizada de los ingresos. El 71,6% señala que su facturación durante el segundo trimestre ha sido inferior o similar a la registrada en el mismo periodo de 2025.
Solo el 23,8% afirma haber aumentado su facturación, frente al 24,8% del primer trimestre. Un 37,9% mantiene unos ingresos similares y el 33,7% ha sufrido una caída.
Incluso entre los negocios que crecen, los avances son generalmente moderados. El 82,2% de los autónomos que aumentaron su facturación lo hicieron menos de un 15%. El 48,2% creció por debajo del 10% y otro 34% registró una mejora de entre el 11% y el 15%.
La situación es especialmente complicada para quienes pierden ingresos. Entre el 33,7% que ha reducido su facturación, el 40,4% calcula una caída superior al 11%. Otro 38,6% sitúa el descenso entre el 6% y el 10%.
Impuestos, inflación y seguros sociales lastran los negocios
La inflación y la subida generalizada de los precios afectan bastante o mucho al 86,5% de los autónomos. Las cargas impositivas condicionan la actividad del 84,5%, mientras que los seguros sociales tienen un impacto considerable para el 82,8%.
También pesan los alquileres y las hipotecas. El 40,9% considera que estos pagos tienen una incidencia importante en su estructura de costes. La falta de medidas para facilitar la conciliación familiar afecta de forma notable al 54,4%.
A estos problemas se suma la morosidad. El 44,7% de los autónomos afirma sufrir retrasos en el cobro de sus facturas, más de seis puntos por encima del 38,3% registrado en el anterior barómetro.
El 23,4% soporta impagos exclusivamente de empresas privadas, el 14,1% tiene problemas tanto con entidades públicas como privadas y el 7,2% señala únicamente a las administraciones.
Uno de cada tres autónomos tiene problemas para contratar
Encontrar trabajadores también se ha convertido en una dificultad creciente. Entre los autónomos que han buscado personal recientemente, el 34,4% ha tenido problemas para contratar. En el primer trimestre el porcentaje era del 29,8%.
El 19,4% buscó empleados y directamente no consiguió incorporar a nadie. Otro 15% terminó contratando, pero necesitó mucho más tiempo de lo habitual para encontrar los perfiles adecuados. Solo el 6,3% pudo incorporar trabajadores sin complicaciones.
Pese a esta situación, el 76,4% de los autónomos empleadores ha mantenido estable su plantilla durante el último año. Un 13,6% incluso ha aumentado el número de trabajadores, mientras que el 10% ha tenido que reducirlo.
De cara a finales de 2026, el 61,2% espera conservar la plantilla actual. Un 13% contempla nuevas incorporaciones y el 5,8% reconoce que podría tener que reducir trabajadores si la situación económica no mejora.
Uno de cada cinco autónomos no puede endeudarse más
La demanda de financiación bancaria también ha aumentado. El 36,7% de los autónomos ha solicitado alguna línea de crédito durante el último año, frente al 32,3% registrado en el primer trimestre.
Un 22,2% logró acceder a financiación sin problemas. Sin embargo, al 9,9% le resultó bastante difícil conseguirla y al 4,6% se le denegó directamente.
Hay otro dato especialmente significativo: el 20,5% de los autónomos no ha pedido financiación porque considera que no puede endeudarse más. Es decir, uno de cada cinco profesionales se encuentra sin margen para asumir nuevas obligaciones financieras.
El 93,1% considera que existe una situación de inestabilidad
La percepción del contexto económico y político es prácticamente unánime. El 93,1% de los autónomos cree que actualmente existe una situación de inestabilidad. El 54,6% considera que afecta simultáneamente al ámbito nacional e internacional.
Además, el 84,3% asegura que este clima repercute en todos los aspectos de su actividad diaria. Solo el 3,1% considera que no existe actualmente un escenario de inestabilidad.
Las perspectivas tampoco muestran un optimismo generalizado. Únicamente el 18% espera que su negocio crezca durante los próximos meses. El 46,3% prevé mantener su actividad y el 25,6% cree que empeorará.
A tres años vista, un 11% considera incluso que su negocio está en riesgo de cierre o podría sufrir una reducción significativa.
Los autónomos piden una exención del IVA hasta los 85.000 euros
Ante este escenario, la medida más demandada es la exención del IVA para quienes facturen menos de 85.000 euros anuales, respaldada por el 51,9% de los autónomos.
El 47,1% reclama dejar de pagar cotizaciones durante las bajas por enfermedad desde el primer día y el 40,7% pide reducir la burocracia fiscal, pasando de cuatro declaraciones a dos o incluso una anual.
También se solicita bonificar las cotizaciones por contratar al primer empleado, mejorar la compatibilidad entre trabajo y jubilación y aclarar las deducciones de gastos vinculados a la vivienda o el vehículo.
Imágenes | Towfiqu barbhuiya, Vitaly Gariev
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