Encontrar hoy un buen soldador, un electricista con experiencia o un albañil especializado puede resultar más complicado que fichar a un ejecutivo altamente capacitado. E incluso, estos profesionales “en peligro de extinción” pueden llegar a cobrar más que otros con carreras universitarias y másters.
Solo en el sector del metal, se estima que se necesitarán cubrir hasta 350.000 empleos en los próximos años. Y ante esta carencia, las empresas recurren cada vez más a los headhunting o cazatalentos para poder encontrarlos. Una tarea que antes estaba focalizada en fichar a perfiles tecnológicos o directivos de gran bagaje.
Los expertos en selección de personal lo tienen claro: estos trabajadores físicos apenas pasan por el desempleo y por ello las empresas deben ofrecer mejores salarios y condiciones laborales para poder contratarlos.
La escasez dispara la competencia entre empresas
La demanda de profesionales especializados en oficios manuales no deja de crecer. Electricistas, fontaneros, soldadores, encofradores, albañiles, mecánicos industriales, conductores, jardineros o carniceros forman parte de una lista cada vez más extensa de perfiles difíciles de cubrir.
"Antes podías encontrar un soldador o un electricista en semanas. Ahora puedo estar con un proceso abierto durante meses. Todas las empresas competimos por los mismos candidatos porque son escasos", comenta Paola Vecino, Head of Delivery en Manpower.
Una situación similar observa Gema Canuto, directora de Servicio en Madrid para Adecco, quien asegura que "hay un repunte muy, muy fuerte en la demanda de perfiles de toda la vida, oficios que han tenido nuestros padres para los que no hay tantas personas formadas que sean capaces de ocupar".
La consecuencia es clara: los procesos de selección duran mucho más tiempo y las empresas se ven obligadas a ser mucho más competitivas para atraer a los pocos profesionales disponibles.
El 'headhunting' ya no es exclusivo de directivos
La falta de candidatos ha cambiado incluso la forma de contratar. Muchas empresas ya no esperan a recibir currículums, sino que buscan trabajadores que ya están empleados para ofrecerles mejores oportunidades.
"El proceso es muy claro, esta gente no está en el paro. Al final hacemos headhunting. Los sacamos de una empresa para moverlos a otra", resume Andrés Menéndez, director general de Trabajo Temporal en Randstad.
Esta práctica, habitual durante años para ejecutivos o perfiles tecnológicos, se ha trasladado ahora a profesiones vinculadas a la construcción, la industria o el mantenimiento.
Los especialistas reconocen que el mercado laboral se encuentra completamente condicionado por la escasez de mano de obra cualificada.
Los trabajadores negocian desde una posición de fuerza
La falta de profesionales también ha incrementado el poder de negociación de quienes sí poseen experiencia en estos oficios.
"Tenemos procesos de selección en los que participan candidatos con dos o tres ofertas de trabajo de manera simultánea. Y las empresas que van a contratarles muchas veces se ven en la tesitura sobre la marcha de tener que incrementar el salario para atraerles. Lo vemos de manera continua", señala Canuto.
En algunos casos, los responsables de recursos humanos ya hablan incluso de una auténtica "inflación de salarios" para determinados perfiles.
Paola Vecino pone como ejemplo a los electricistas o fontaneros especializados con varios años de experiencia, cuyos sueldos pueden alcanzar los 36.000 euros anuales.
Especialmente demandados son también los técnicos de mantenimiento electromecánico. "Son los futuros ricos", afirma Andrés Menéndez. "Tienen poder de negociación porque saben lo que valen y son muy pocos, no tienen ningún problema para colocarse."
Los soldadores, entre los perfiles más difíciles de encontrar
Si existe una profesión especialmente complicada de cubrir, esa es la de soldador. La demanda supera ampliamente a la oferta disponible y muchas compañías han comenzado incluso a buscar profesionales fuera de España para cubrir sus necesidades.
"Tenemos un cliente en el sur de España con una necesidad brutal de soldadores. Entre 300 y 400. En España no somos capaces de encontrarlos porque muchas empresas los necesitan y somos muchos compitiendo. Nos tenemos que ir fuera a buscarlos. Y no se consiguen ni en una semana ni en un mes. Llevamos mucho tiempo trabajando", explica Vecino.
La escasez afecta igualmente a gruistas, yesistas, fontaneros de obra nueva, perfiles metalúrgicos, conductores de transporte, mecánicos industriales o especialistas en mantenimiento.
El relevo generacional sigue siendo el gran problema
Los expertos coinciden en señalar que la raíz del problema está en la ausencia de relevo generacional. Andrés Menéndez advierte de que "en muchos sectores, más de la mitad de los trabajadores tienen más de 50 años. En los próximos años no vamos a ser capaces de cubrir esa demanda de gente que se va a jubilar y en estos perfiles el problema es aún mayor".
Durante la última década, buena parte de la formación y de las políticas de empleo se han orientado hacia las profesiones digitales y tecnológicas. Sin embargo, la industria, la construcción o el mantenimiento siguen necesitando mano de obra especializada para sostener su actividad.
Imagen | Guilherme Cunha
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