Compartir
Publicidad

El destope de las pensiones máximas, la última ocurrencia para hacer menos sostenible el sistema de pensiones

El destope de las pensiones máximas, la última ocurrencia para hacer menos sostenible el sistema de pensiones
Guardar
0 Comentarios
Publicidad
Publicidad

El debate en torno al sistema de pensiones tiene cada vez más variantes. Tanto propios como extraños dan su opinión sobre las reformas que deberían realizarse para mantener la jubilación futura de los cotizantes actuales, pero son pocos los que realmente hacen un diagnóstico razonable y alejado de toda ideología.

Lo cierto es que el sistema de reparto es muy sensible a los ciclos económicos y la demografía. Cuando hay suficientes cotizantes para mantener las pensiones actuales, el sistema se mantiene en superávit e incluso sirve para financiar el fondo de reserva de la Seguridad Social. Sin embargo, en épocas de vacas flacas, donde la destrucción de empresas y del empleo es una realidad, el Gobierno tiene que tirar de la hucha de las pensiones para pagar las prestaciones actuales y evitar así un colapso del sistema. A ello le suma el problema demográfico, que incidirán en esta espiral de insostenibilidad si no se le pone remedio.

Sin embargo, quienes no quieren ver el problema dan otras soluciones cuando menos ingeniosas. Entre ellas, esperar que la productividad de la economía arregle por sí misma el problema a largo plazo, financiar las pensiones con cargo a los Presupuestos Generales del Estado y, la última de las ocurrencias, destopar las bases máximas de cotización, es decir, eliminar el máximo de 3672 euros para que quienes más ganen, aporten más al sistema.

Evidentemente, esto supone un aumento de cotizaciones sociales encubierto. Pero es que ni siquiera este destope serviría para mejorar la eficiencia y recaudación del sistema, que algunos colectivos cifran en unos 7.500 millones de euros, pues en un sistema contributivo como el de la Seguridad Social, no se puede esperar que los trabajadores contribuyan al sostenimiento de las arcas públicas a cambio de una pensión que vaya en concordancia con sus cotizaciones.

Hay que entender que destopar las bases máximas supone aumentar las pensiones máximas en la misma proporción, que en 2018 ascienden a 2.580,1 euros al mes. Así ha ocurrido al menos desde que existe este sistema de reparto. De hecho, desde 1984, tanto las bases mínimas como las máximas han ido subiendo en los últimos años, aunque no en la misma relación.

Año

2011

2012

2013

2014

2015

2016

2017

2018

Base máxima

3.230,10 €

3.262,50 €

3.425,70 €

3.597,00 €

3.606,00 €

3.642,00 €

3.751,20 €

3.751,20 €

Pensión máxima

2.497,91 €

2.522,89 €

2.548,12 €

2.554,49 €

2.560,88 €

2.573,70 €

2.573,70 €

2.580,1 €

Es decir, mientras la base máxima de cotización ha crecido un 16,13% en los últimos 8 años, la pensión máxima tan solo ha crecido un 3%. Sin embargo, durante todo este tiempo, el sistema no solo no ha logrado recaudar más sino que además ha agotado todo el fondo de reserva. En definitiva, hasta que no entendamos que el problema es estructural, estos parches solo servirán para alargar aún más el problema. Y esperemos que no sea muy tarde para aquellos que se vayan a jubilar en el futuro.

En Pymes y Autónomos | Autónomos vs asalariados, ¿quién tiene más facilidad para gestionar su pensión? Imagen | besnopile

Temas
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Inicio