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La conciliación no existe, son las abuelas

La conciliación no existe, son las abuelas
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Basta con montar en un medio de transporte público por la mañana, bien temprano. Es cuando se puede hacer el mejor estudio de campo de una sociedad. En el caso de la conciliación, no vemos a madres o padres llevando a sus hijos al colegio o a la guardería y sí a sus abuelos. En su mayoría, abuelas. Pero el trabajo se lo reparten entre los dos.

Las nuevas medidas que pintan un mundo ideal, no reflejan una realidad que viven la mayoría de los trabajadores: el tener que echar mano de los padres para que cuiden de los pequeños mientras ellos trabajan porque les resulta imposible llevarlos al colegio y mucho menos a las actividades extraescolares.

De profesión, cuidadora de mis nietos

Si miramos el asunto de manera práctica, una persona que ya ha criado a sus hijos, ha terminado su vida laboral, debería poder disfrutar de su tiempo libre, si su salud es buena. Las frases que se suelen emplear: "Así estás distraída", no dejan de potenciar esa falsa creencia de que a las mujeres les gusta pasar el día cuidando de niños.

Un hombre o una mujer de más de 65 años, estará encantado con sus nietos, pero un alto porcentaje lleva sobre sus espaldas una serie de responsabilidades y un estrés que no les corresponde, pero por ayudar a los hijos lo que sea. Y esos hijos, lo que tienen son horarios que les impiden criar a sus retoños. Nadie sale ganando.

Los niños con los abuelos, o la madre abandona su carrera profesional

Es también habitual ver cómo mujeres válidas a nivel profesional, se ven obligadas a variar su ritmo de trabajo. Aparcan su carrera porque alguien debe cuidar al niño. Y no todo el mundo tiene el comodín de los abuelos.

Por eso, es tan común oír a mujeres entre los 35 y 40 años llamarse 'malas madres' y otra serie de nombres, porque echan en falta trabajar y tener una libertad económica pero han de estar con sus hijos.

La Comisión Europea propuso hace año y medio que, para incentivar el papel de la mujer en el mercado laboral, se debía introducir un mínimo de permiso de paternidad.

En Austria puede pedir una excedencia cualquiera de los progenitores, pero sólo lo hacen el 41% de los padres por el 83% de las madres. Es sólo un ejemplo, puesto que hay padres entregados al cuidado de sus hijos e involucrados en su educación, pero si hay algo que cambiar es la mentalidad: las mujeres no tienen más o menos obligación que el hombre de cuidar de los niños, incluidas las abuelas.

Imagen|Pixabay

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