
Un beneficio fiscal de escasa aplicación en el modelo 130 es el que permite reducir el pago a cuenta practicando una desgravación adicional por la vivienda habitual. Podrán practicar esa desgravación los empresarios y profesionales que estén financiando la adquisición de su vivienda habitual con financiación ajena, es decir, aquellos que estén practicando la deducción por adquisición de vivienda en su declaración de la Renta.
Para poder beneficiarse de esta minoración es necesario cumplir una serie de condiciones, puesto que no es una medida aplicable a cualquier autónomo. El mero hecho de tener hipoteca no es requisito suficiente.






