
Recordamos lo sucedido con las preferentes, un producto que los trabajadores de las cajas de ahorro desconocían en algunos casos; no obstante lo ofrecían sin pudor a clientes no potenciales de esos productos financieros un tanto complejos. Bankia no ha sido la excepción y la historia se ha repetido.
El pasado mes de marzo hubo una concentración de afectados (unos 5.000) ante diversas entidades. ¿Su queja? el bloqueo de sus ahorros como inversores,su indignación por los engaños e irregularidades en que se incurrió al ofrecerles unos productos que adquirieron confiados. Un ejemplo, los afectados por la CAM





