
Bien como expositores, bien como visitantes, estimo que todos hemos participado en uno u otro momento , en alguna Feria sectorial, en algun Salón especializado en nuestro campo. Como dicen los ingleses, algunas de ellas son un must en determinados ámbitos, y lo cierto es que en los últimos años se ha desarrollado una poderosa industria alrededor de las Ferias de Muestras, de los Congresos, etc. Todas las ciudades que se precien cuentan con recintos especializados, que promocionan con dinero público, a la caza de este tipo de eventos. Intuyen que el “turismo” asociado a los mismos puede dejar pingües beneficios en hoteles, restaurantes, empresas de servicios a las ferias, etc. En este sentido, hay un multitud de empresas que tiene orientado su marketing hacia el mundo ferial. Pero cuando hablamos de Marketing Ferial estamos hablando de otra cosa.
El Marketing Ferial es aquel conjunto de planes, estrategias, tácticas, acciones, impulsadas por nuestra empresa, y que tiene como eje vertebrador nuestra participación en un evento de dichas características. Y es que, a pesar de lo que muchos creen, no basta con ir, poner el el stand, mandar a algunos empleados nuestros con documentación y algún prototipo, y a rezar. Tal y como señalan en Blog Inmobiliario el asunto tiene más enjundia: