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El trabajo que da sus frutos no es cuestión de suerte

El trabajo que da sus frutos no es cuestión de suerte
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Si somos conscientes de que todo lo que sucede depende de nuestra actitud y forma de pensar, creer que la suerte es una especie de pócima mágica que se encuentra después de repetir un mantra o algo que acude a nosotros cuando los planetas se alinean, es un error.

En los negocios como en los nuevos proyectos, la suerte es algo que sucede cuando decides dar un paso adelante. La fortuna se pone del lado de quien se atreve, decía Virgilio. Y en el trabajo, el éxito no es más que el resultado de una gran dosis de confianza, trabajo y perseverancia.

¿Preparado para labrar tu propia suerte? ¡A trabajar!

Las musas te han de pillar trabajando, decía Pablo Picasso y qué razón tenía. Una buena idea sin más, desprovista de ganas de trabajar, de esfuerzo y de ilusión no llegará muy lejos. Las musas te han de pillar no sólo trabajando, también con confianza.

Esto lo saben bien los que emprenden un negocio. Dos días están animados y uno tienen ganas de arrojar la toalla. Pero el 'truco' está en ser perseverante en el intento. Por ejemplo, tienes una idea que te parece brillante para escribir un manual, se lo cuentas a tus amigos y no escribes más que unas líneas. ¿La suerte hará que termines los diez capítulos que tenías en mente?

Olvídate del síndrome del impostor, lo tuyo se llama trabajar duro

En el otro extremo de la balanza, están las personas que sufren eso que se dio en llamar "el síndrome del impostor", personas que a pesar de tener una excelente formación piensan que todo lo logrado se debe a un golpe de suerte.

En este caso, habría que resaltar lo contrario: si estás ahí es porque te lo mereces. Y si alguien te felicita por tus logros en lo profesional, no dudes en pensar que sí, que lo mereces y darle las gracias con una sonrisa.

La suerte no es producto de algo mágico, es de ver venir una oportunidad

Cuando nos presentan un caso de éxito empresarial, la tendencia es a dar más importancia a lo bonito: el dinero ganado, el éxito, la repercusión a nivel internacional de su negocio..., pero no se pone el foco tanto en la carrera de fondo.

Y lo más importante para conseguir llegar a una meta, es pasar a la acción, mantener viva la ilusión, entrenar la confianza, perseverar..., y todo eso no es producto del azar. Sin la sensibilidad, la observación y la experiencia ningún negocio saldría adelante.

Imagen|Pixabay

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