No son solo los riders, por qué se necesita una ley para regular las plataformas digitales
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No son solo los riders, por qué se necesita una ley para regular las plataformas digitales

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Hace tiempo que el Gobierno está negociando con los agentes sociales la llamada ley riders. El objetivo es clarificar y dar seguridad jurídica, tanto a empresas como a trabajadores en las relaciones laborales que se realizan a través de la conocida como "GIG economy", o más popularmente la uberización de la economía. Pero no se trata solo de los riders y por eso se necesita una ley para regular las plataformas digitales.

Porque el modelo es escalable a muchos tipos de trabajos diferentes. Desde los repartidores de Amazon a cuidadores de personas dependientes o limpieza a domicilio. Pero también abogados, camareros o clases particulares de refuerzo o de idiomas. En las plataformas digitales caben todo tipo de profesiones. Por eso es necesario crear una ley más amplia pensada en todos los frentes, no solo para los riders.

Las sentencias judiciales no avalan la relación laboral siendo autónomos

Lo cierto es que las sentencias judiciales, a pesar de las dudas o diferentes interpretaciones iniciales, están avalando que los riders tienen que ser contratados. La última muy reciente del Juzgado de lo Social 24 de Barcelona dando al razón a 748 riders y declarando que operaban como falsos autónomos.

No es la única, ya tenemos otras de instancias superiores que están marcando la jurisprudencia al respecto. Y de forma asimilable tendría que ocurrir con otros colectivos de plataformas de economía colaborativa que utilicen este mismo modelo. Por eso es necesario poner a todo el mundo de acuerdo en un modelo laboral que da flexibilidad a las empresas, pero que no puede ser a costa de perder derechos como empleados o cotizar con tarifa plana siendo autónomos para que salga rentable trabajar media jornada.

La Seguridad Social ya está devolviendo las cuotas de autónomos a los riders con sentencia firme. Esto implica que se reclamará la correspondiente cuota de afiliación a sus empresas según el contrato que deberían tener firmado. Y esto va a suponer un duro golpe para sus cuentas de resultados.

Un modelo laboral obsoleto para los trabajadores por cuenta propia no puede dar cabida a las nuevas relaciones laborales

Aquí choca de forma frontal con el modelo de los autónomos en España tal y como está planteado. Ideado para el siglo XX, no para una economía como la actual, donde los autónomos cotizan por un mínimo, en lugar de hacerlo por los ingresos que obtienen. Más allá de la tarifa plana, ¿se puede ser rider a jornada parcial siendo autónomo?

Lo cierto es que no saldría rentable lo que desmonta la filosofía de la que se quieren revestir algunas de las plataformas, es una forma de que estudiantes o cualquier otro trabajador se saque unos ingresos extras. Con el actual modelo de autónomos y con lo que se cobra por reparto hay que estar muchas horas sin la tarifa plana por medio, para poder sacar 400 euros limpios.

Si no son autónomos pierden su libertad, ¿o no?

No todos los riders están de acuerdo con ser contratados por una determinada plataforma. Para ellos significaría perder la libertad que ahora tienen. Un repartidor puede operar a determinadas horas con Amazon Flex y a la vez trabajar con Glovo a otras o con Uber Eats en otros momentos.

Eso en la teoría, por que en la práctica es muy complicado a no ser que se esté cediendo la cuenta a un tercero, por lo general sin papeles. Una práctica ilegal, que las plataformas consienten de forma tácita. Al fin y al cabo el número de horas al día es limitado, y la dictadura de los algoritmos inexorable. Porque este es otro de los grandes problemas.

No está claro como penalizan los algoritmos, por lo que al final que nos asignen encargos o no, implica que para no perder trabajo o al menos los pedidos más rentables, hay que estar muchas horas conectados, lo que de facto implica que sea muy complicado trabajar con varias plataformas, al menos que se dediquen al mismo sector, a la vez.

Igualmente si el empleado está trabajando en una empresa puede compaginar varios contratos. Podemos ser repartidores de fin de semana de Glovo o Deliveroo, pero entre semana hacer repartos con stuart... No sería la primera vez que alguien está pluriempleado.

TRADE Digital, ¿tiene que tener un trato especial?

La solución para las plataformas pasa por crear la figura de un TRADE digital, un trabajador autónomo, con mayor protección que un autónomo raso, por así decirlo. Si recordamos lo que es un TRADE es un autónomo que obtiene el 75% de sus ingresos de una única empresa. Es decir, si un rider trabaja solo para Deliveroo, de hecho ya es un TRADE y debería estar bajo esta modalidad registrado.

Lo cierto es que la figura del TRADE en España ha sido un fracaso. Es algo que está ahí sobre el papel pero cuyas estadísticas indican que tiene una escasa implantación. A no ser que se actúe de oficio por parte de la Seguridad Social y se obligue a las empresas y plataformas a registrar el contrato.

Lo cierto es que la propuesta de las plataformas es poco más que un TRADE vitaminado, pero donde el empleado sigue siendo un autónomo dependiente en todo momento de que la plataforma y su algoritmo le den o no trabajo, le modifiquen el precio por envío, etc.

Lo que si parece lógico es que si desde el Gobierno quieren evitar este tipo de atajos tienen que facilitar más flexibilidad laboral y quizás que los costes de afiliación a la Seguridad Social sean más compartidos, sin que recaigan de forma abrumadora en la empresa. Y esto hoy por hoy es muy complicado, aunque podría ser una solución que contente a todas las partes.

Imagen | Skitterphoto

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