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Muere un becario tras trabajar 72 horas seguidas: el debate sobre sus condiciones laborales se reabre

Muere un becario tras trabajar 72 horas seguidas: el debate sobre sus condiciones laborales se reabre
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Moritz Erhardt, un joven alemán de 21 años que trabajaba en el banco de inversión Bank of American propiedad de Merrill Lynch, fue hallado muerto en su residencia estudiantil de Londres tras haber pasado 72 horas consecutivas trabajando, según ha informado el diario británico The Independent, con un titular un tanto sensacionalista como es costumbre en los tabloides ingleses.

Tras el suceso que ha conmocionado a medio mundo, las voces de alarma acerca de las condiciones laborales de los becarios no se han hecho esperar. Sobre este caso concreto, numerosos comentarios recogidos por el periódico The Independent señalan las duras condiciones de la City londinense, donde sus jornadas pueden alcanzar las 14 horas diarias. Este trágico suceso ha reabierto el debate sobre las condiciones laborales de los becarios, en muchas ocasiones traducidas en jornadas de trabajo interminables y sueldos muy por debajo de su desempeño.

Las becas han sido vistas por los jóvenes, tradicionalmente, como un modo de acceder al mercado laboral, aunque su efectividad es baja y rara vez se traducen en un empleo estable, al menos en la misma empresa en la que se realizan las prácticas. En épocas de crisis como la actual, además, el acceso al mundo laboral está cada vez más restringido y muchos jóvenes se ven forzados a realizar prácticas en malas condiciones e, incluso, sin remunerar.

No en vano, hace un año, la propia Comisión Europea elaboró un informe advirtiendo sobre la precaria situación de los becarios que realizaban prácticas sin convenio en España, ya que las prácticas carecían de límites legislativos claros, y encomendaba a que se mejorasen sus condiciones en términos de salario y jornada laboral, las cuales son, en muchas ocasiones, muy flexibles en horas de trabajo, vacaciones y bajas.

De hecho, las becas ya son vistas, en muchos casos, como una relación laboral y, sin embargo, tienen una condición formativa relacionada son sus estudios. No es admisible que una empresa utilice a los becarios para realizar labores que no se correspondan con la aplicación de esos estudios y, ni mucho menos, utilizar este tipo de relación para fomentar la precariedad laboral.

En Pymes y Autónomos | Las becas tienen una condición formativa, no laboral Imagen | eshedg

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