Las deudas de las Administraciones
Hace unos días, hacíamos referencia a las deudas que las distintas Administraciones tienen con la Seguridad Social. La cosa, por supuesto no acaba ahí, ayer, el presidente de Cepyme, Jesús Bárcenas, participó en un encuentro informativo organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE). En este encuentro denunció que las Administraciones Públicas deben más de 35.000 millones de euros a las pymes españolas.
Esta cantidad es una aproximación ya que según el presidente de la Cepyme “en las administraciones periféricas pequeñas, con poca intervención, muchas de las facturas emitidas están guardadas en el cajón o durmiendo el sueño de los justos hasta que toman carta de naturaleza, por lo que es imposible conocer la morosidad real del sector público con las pymes”.



El concurso de acreedores que ha solicitado Martinsa-Fadesa, acaba de destapar la caja de Pandora de la realidad económica de muchas empresas inmobiliarias y constructoras. Y no sabemos como puede finalizar esto, ni cuantos más caerán con las botas puestas, porque claro, predecir el futuro es cuestión de astrólogos, o de Solbes, ambos con la misma fiabilidad.
Hay gente que aún piensa que para un autónomo que acaba de establecer un pequeño negocio (una copistería, por ejemplo), tener a un par de metros una Administración Pública (el Ayuntamiento del municipio, por ejemplo), y que ésta te convierta de facto en su proveedor, es casi como que te hubiera tocado la lotería. Y nada más lejos de la realidad, puesto que esta situación le va a acarrear importantes problemas de liquidez.
Llego tarde, llego tarde....así arrancaba una de las más intrigantes obras de la literatura universal. Me refiero a
Es unos de los grandes problemas de las empresas, la gestión de la tesorería. En primer lugar, hay que estudiar si la empresa genera beneficios o no. Si la empresa genera pérdidas, como es lógico, significa que tiene más gastos que ingresos, y evidentemente, a un plazo relativamente corto (depende con el capital que la empresa cuente), va a tener problemas para afrontar sus pagos. La solución es obvia, ampliar su capital.