
Instintivamente solemos establecer vínculos o relaciones con quienes comparten nuestros intereses. Es decir, tenemos una tendencia natural a establecernos en “guetos”. El problema, sobre todo a nivel empresarial, es queesta actitud nos produce evidentes limitaciones en cuanto a la personas a las que nos exponemos.
Por tanto, cada vez restringimos más la gama de situaciones a las que tenemos que hacer frente, en cierto modo, porque así nos sentimos más cómodos porque el entorno en que nos manejamos cada vez lo dominamos más con la grave contrapartida de que limitamos cada vez más nuestro contexto.




