No por sabido es menos alarmante, o si acaso lamentable. Sólo un 10% de los universitarios españoles tiene planes para montar su negocio, lo que demuestra la urgente necesidad de fomentar la vocación emprendedora en una juventud que cada vez tiene más limitado su desarrollo profesional.
Tradicionalmente en nuestro país las preferencias de los universitarios españoles hacia dónde encaminar su futuro profesional eran ocupar plazas en las administraciones públicas, o sea preparar oposiciones, o conseguir trabajo en la empresa privada, preferiblemente en grandes multinacionales, Nunca el emprendimiento ha ocupado un lugar relevante en estas preferencias, pero ni la situación de crisis actual ha provocado cambios en este sentido.




