
Hace un tiempo que se viene hablando de que si los salarios deben ir ligados a la evolución del IPC o no, de que si deben ir ligados a la productividad o bien a mil y una variables, y yo sin duda creo (y ya es conocida mi opinión) que es un debate interesante pero estéril, pues a mi entender y como he repetido hasta la saciedad entiendo que el único salario válido debe de ser aquel pactado libremente.
Y es que si lo analizamos fríamente, ¿qué es lo que debe de marcar los salarios?, ¿quién debe de marcar lo que debe cobrar un trabajador por un determinado trabajo? Es más, un trabajo ¿cuándo está bien o mal pagado?, o incluso, ¿debe de existir salario mínimo? A mi entender todas las cuestiones anteriores tienen una rápida e ideal solución: los salarios solo los debería fijar el libre mercado, la ley de la oferta y la demanda, un trabajo no esta ni bien ni mal pagado, simplemente se paga lo que es rentable para todos, y no debería existir salario mínimo.




La justificación más rocambolesca que he leido sobre la subida del IPC, la han realizado los técnicos de Hacienda, Gestha. Este colectivo afirma que el repunte del IPC se debe ”al mayor porcentaje de economía sumergida y al exceso de dinero negro en circulación existente en España”. Vamos, que la subida experimentada en los alimentos básicos, el precio del petróleo y por los carburantes, no tiene nada que ver.