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¿Pagamos muchos impuestos en España? La presión fiscal de nuestro país es superior a la media de la Unión Europea

¿Pagamos muchos impuestos en España? La presión fiscal de nuestro país es superior a la media de la Unión Europea
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Uno de los debates más recurrentes es si es necesario subir los impuestos en España para financiar el estado de bienestar. Son muchos los economistas y tertulianos que aseguran que nuestro país se sitúa por debajo del resto de la UE en presión fiscal. Sin embargo, la realidad es bien diferente a la que nos han querido inculcar en los últimos años.

Según el Índice de Competitividad Fiscal 2019, presentado por Tax Foundation, España presenta un nivel de presión fiscal normativa del 108,1, por encima de países como Austria, Finlandia, Suecia, Alemania o Países Bajos. En la comparativa, tan solo nos supera Dinamarca, Reino Unido, Bélgica, Japón, Grecia, Portugal, Italia, Polonia y Francia.

Pero, ¿cómo analiza el estudio los datos para realizar tales comparaciones? El informe considera insuficiente utilizar un indicador como la presión fiscal, ya que se calcula en función del PIB nominal, sin tener en cuenta otras variables como la renta de los ciudadanos. Por ello, el estudio incorpora el concepto de presión fiscal normativa, entendida como la carga del gravamen que el sistema tributario introduce en las economías al margen de su recaudación. Algo así como el esfuerzo fiscal soportado por los ciudadanos en función de sus rentas.

Una de las fórmulas para medir la presión fiscal normativa es el índice de competitividad fiscal, que analiza si el sistema tributario cumple con los dos principios centrales que deben guiar el diseño de una buena política tributaria: neutralidad y competitividad. Y, a tenor de los resultados, el modelo español no es un buen sistema tributario.

La presión fiscal sobre los beneficios empresariales

Pero si hay un colectivo realmente castigado por la presión fiscal, ese no es otro que el de las empresas y los autónomos. Los datos que arroja el informe vienen a legitimar una de las principales reivindicaciones de los trabajadores por cuenta propia: que se reduzca su carga impositiva.

De hecho, en el ámbito empresarial, la presión fiscal que soportan las empresas españolas (10,5%) es superior a la media de la eurozona (9,3%). La presión fiscal de este tributo es, por tanto, un 13% superior al promedio europea.

El IRPF y los autónomos

Atendiendo al IRPF, la realidad no es mucho mejor. Suele ser un impuesto progresivo, es decir, se articula en torno a una serie de tramos, de modo que quien más ingresa, más paga. En los tramos altos, los tipos marginales suelen ser más elevados, sobre todo teniendo en cuenta el límite a partir del cual se aplica el tipo marginal máximo.

En España, el umbral máximo de referencia ronda el 45% y se aplica a rentas superiores a los 60.000 €, y puede llegar hasta el 48% en comunidades autónomas como Cataluña. En comparación, Alemania y Francia aplican el tipo marginal máximo del 48 y el 50%, respectivamente, a las rentas superiores a los 250.000 y 150.000 €, respectivamente. El caso más acusado es el de México, donde el tramo superior se aplica a rentas 28 veces superiores al ingreso medio.

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