Esta es la razón por la que cambiar de cuota a lo largo de 2023 será lo más inteligente para muchos autónomos

Esta es la razón por la que cambiar de cuota a lo largo de 2023 será lo más inteligente para muchos autónomos
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La cotización por ingresos reales supone que el autónomo tenga que hacer una previsión de beneficios y cotizar a la Seguridad Social según esas estimaciones.

La clave de este nuevo sistema es que la Agencia Tributaria y la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS) van a cruzar los datos del autónomo, para comprobar si los rendimientos estimados inicialmente por el autónomo coinciden con los rendimientos definitivos declarados en la declaración de la renta por la actividad de su negocio.

Esto puede producir tres escenarios distintos:

1) Tener que pagar más cotizaciones a la Seguridad Social

Si los rendimientos netos son superiores a los del tramo elegido, habrás cotizado menos de lo previsto, por lo que la Seguridad Social te notificará y tendrás que ingresar la diferencia. El plazo para pagar lo que te faltó por cotizar es hasta el último día del mes siguiente desde que se informe al autónomo.

2) Que te devuelvan el exceso de cotizaciones a la Seguridad Social

Si los rendimientos netos que tenías previstos son inferiores a los del tramo elegido supone que tu cotización a la Seguridad Social es superior a lo que te correspondía. En estos casos, la Seguridad Social, de oficio, realizará las devoluciones al autónomo antes del 30 de abril del ejercicio fiscal siguiente.

3) Obtener un resultado neutro sin regularización

Si los rendimientos netos definitivos del ejercicio fiscal se encuentran en el tramo elegido durante todo el año, es que has cotizado lo necesario. En este caso, no procede regularizar cantidad alguna ante la Seguridad Social.

¿Por qué razón se debería cambiar la base de cotización?

Con el nuevo sistema, la principal razón para cambiar la base de cotización es para ajustar los rendimientos previstos a los ingresos reales que vamos obteniendo.

En este sentido, te puedes identificar con uno de estos dos tipos de autónomos:

  • El autónomo que quiere evitar llevarse disgustos al terminar el año. Piensa con prudencia, y tiene claro que prefiere ajustar al alza las cuotas de autónomo, y cotizar de más para que le devuelvan, ya que si cotiza de menos, se puede llevar un susto importante y tener que pagar todo junto, una cantidad que a lo mejor después no tiene.
  • El autónomo que prefiere tener ajustadas las bases de cotización  a los beneficios reales de su negocio, de forma que la Seguridad Social no acumule un exceso de cotización, ya que esto implica que la administración tenga un dinero de la empresa paralizado hasta que realicen la devolución. Lo prefiere ajustar para que el resultado sea cero e incluso no le importa que haya que pagar algo al final.

¿Cuándo se puede realizar el cambio de base de cotización?

Podrás cambiar la base de cotización hasta 6 veces al año, en 2022 eran 4. En realidad, con el nuevo sistema, la posibilidad de cambiar la base de cotización está abierta todo el año, si bien lo que debe fijarse es en la fecha que el cambio será efectivo. Los plazos son los siguientes:

  • Entre el 1 de enero y el 28 de febrero. El cambio surte efecto el 1 de marzo.
  • Entre el 1 de marzo y el 30 de abril. La fecha de aplicación de la modificación es el 1 de mayo.
  • Entre el 1 de mayo y el 30 de junio, con fecha de efecto el 1 de julio.
  • Entre el 1 de julio y el 31 de agosto. Se aplica el cambio el 1 de septiembre.
  • Entre el 1 de septiembre y el 31 de octubre, los cambios tendrán lugar el 1 de noviembre.
  • Entre el 1 de noviembre y el 31 de diciembre, se realizarán los cambios con efecto 1 de enero del año siguiente.

En cada una de estas ventanas de cambio, el autónomo podrá aprovechar para revisar su base de cotización y que se ajuste al máximo a lo que verdaderamente está ganando con su negocio.

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