Más de 57.000 autónomos se ven obligados a convertirse en sociedades por la diferencia fiscal entre el IRPF y el Impuesto de Sociedades

Pya
Sin comentarios Facebook Twitter Flipboard E-mail
sergio-delgado

Sergio Delgado

Editor
sergio-delgado

Sergio Delgado

Editor

Sin paliativos. El sistema tributario español sufre un creciente desequilibrio entre la tributación que afrontan los autónomos y la que aplican las sociedades mercantiles. Al menos esto es lo que denuncian desde la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA)

Según dicha organización, más de 57.000 autónomos optaron por constituirse como empresas durante 2025 debido a la diferencia existente entre el IRPF y el Impuesto de Sociedades.

UPTA considera que esta situación está provocando un desplazamiento progresivo de pequeños negocios desde el régimen de personas físicas hacia estructuras societarias. Además, sostiene que el marco fiscal actual genera un incentivo claro para adoptar la forma jurídica de sociedad, incluso en actividades de pequeño tamaño que tradicionalmente operaban como autónomos.

La brecha entre el IRPF y el Impuesto sobre Sociedades está expulsando a miles de pequeños negocios del régimen tributario de las personas físicas”, ha advertido la organización. Por este motivo, UPTA ha reclamado al Ministerio de Hacienda que impulse medidas destinadas a reequilibrar la presión fiscal entre ambos modelos.

Diferencias en los tipos impositivos y en las deducciones disponibles

Uno de los factores que explican este fenómeno es la diferencia en los tipos efectivos de tributación. En España, el tipo nominal del Impuesto sobre Sociedades se sitúa en el 25%. Sin embargo, diferentes deducciones, incentivos fiscales y mecanismos de planificación permiten que el tipo efectivo que pagan muchas empresas se sitúe en torno al 20% o incluso por debajo.

En determinados grupos empresariales de gran tamaño, el tipo real puede llegar a situarse entre el 7% y el 15%, según estimaciones de organizaciones profesionales y estudios fiscales. En contraste, los autónomos tributan en el IRPF a través de una escala progresiva que puede alcanzar el 37% en determinados niveles de ingresos.

Desde UPTA señalan que el perfil medio del trabajador autónomo en España declara rendimientos anuales de actividad económica que rara vez superan los 60.000 euros. Aun así, los tipos aplicables en el impuesto sobre la renta pueden resultar significativamente más elevados que los que afrontan muchas sociedades.

La organización subraya que no se trata únicamente de una diferencia en los tipos nominales, sino también en el tratamiento de los gastos deducibles. Las sociedades cuentan con un mayor margen para deducir gastos estructurales vinculados a la actividad empresarial, lo que reduce su base imponible final.

Planificación fiscal y ventajas estructurales para las sociedades

Las empresas también disponen de instrumentos de planificación tributaria que no están disponibles para los trabajadores autónomos. Entre ellos se encuentran mecanismos como las reservas de capitalización, las reservas de nivelación o la posibilidad de decidir el momento en que se distribuyen los dividendos.

UPTA destaca que estas herramientas permiten modular la tributación de los beneficios empresariales, optimizando el momento y la forma en que se produce la carga fiscal. La retribución del socio a través de salario o dividendos también ofrece flexibilidad en la gestión fiscal de la empresa.

La organización señala que este conjunto de factores provoca que muchos profesionales que inicialmente operaban como autónomos terminen optando por constituir sociedades mercantiles para mejorar su situación financiera.

Además, el marco actual podría generar efectos indirectos sobre la economía. Según UPTA, el desequilibrio fiscal no solo penaliza a los pequeños negocios, sino que también puede favorecer prácticas vinculadas a la economía sumergida o incentivar estructuras societarias creadas exclusivamente con fines fiscales.

La falta de equilibrio fiscal termina erosionando la competitividad del pequeño trabajador autónomo frente a empresas con mayor capacidad de planificación tributaria”, advierte la organización.

Y seguimos con un aumento de gastos y reducción de márgenes…

Este debate se produce además en un momento en el que muchos trabajadores por cuenta propia afrontan un incremento de los gastos operativos. El aumento de los precios de suministros, energía o alquileres ha reducido los márgenes de numerosos negocios.

Desde UPTA se denuncia además lo que consideran una falta de sensibilidad institucional ante los problemas que afronta este colectivo. La organización habla de apatía y escasa comprensión por parte del Ministerio de Hacienda respecto a las dificultades que afectan a miles de autónomos en todo el país.

El presidente de UPTA, Eduardo Abad, ha sido especialmente crítico con la situación actual del sistema tributario. “La presión fiscal que soportan los autónomos es insostenible frente a las grandes empresas. Muchos se ven obligados a convertirse en sociedades solo para sobrevivir. Si no se adoptan reformas reales, desde UPTA no dudaremos en tomar medidas drásticas para forzar un cambio. Exigimos un IRPF justo para los autónomos y que las grandes compañías contribuyan de manera proporcional”, ha afirmado.

La organización insiste en que la reforma del sistema fiscal debería abordar este desequilibrio para evitar que el régimen de autónomos pierda atractivo y siga reduciendo su base de contribuyentes.

Imágenes |  Pixabay, Unplash

Inicio