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Cinco ventajas de las sociedades patrimoniales

Cinco ventajas de las sociedades patrimoniales
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Cuando hablamos de sociedades patrimoniales, o de otro tipo de sociedades instrumentales, hay quien, automáticamente, piensa en grandes empresas. Es una pena, ya que dan mucho juego empresarial. Su utilización implica el aprovechar todas las opciones que nos da la legislación para preservar nuestros intereses en muy distintos planos (riesgos, fiscales, etc).

Las sociedades patrimoniales, dentro del ámbito empresarial que estamos tratando, son las titulares jurídicas de los principales bienes de la empresa. Tradicionalmente su principal activo eran los inmuebles donde la empresa donde desarrollaba su labor. Sin embargo, con el paso del tiempo, las sociedades patrimoniales han ido concentrando también otro tipo de activos. Me refiero, por ejemplo a Derechos de la Empresa sobre Marcas, Patentes, etc. también puede ser titular de fondos de inversión, acciones (bien con animo de especulación, bien de control social), cuentas corrientes, etc. Incluso pueden llegar a ser titulares de crédito. Sin ánimo de ser exhaustivo, destacaría las siguientes finalidades de este tipo de sociedades:

  • La de preservar el capital de las crisis empresariales. Se busca evitar que una mala racha empresarial, que un concurso de acreedores, se lleve por delante valiosos activos que acaben con cualquier posibilidad de recuperación. Son como cajas fuertes. Así, en vez de etener ese pabellón en el balance de la empresa, esta lo alquila a la patrimonial. Y si el día de mañana hay problema, allí seguirá.
  • Marcar una políticas de riesgos. Las sociedades patrimoniales nos permiten establecer un segundo dique entre nuestro patrimonio individual y el social. Las empresas patrimoniales pueden ser accionistas, administradoras, etc…de las auténticas empresas operativas. Esto siempre ayuda a difuminar nuestra responsabilidad empresarial, y a su vez a deciri que en unas operaciones, financieras o mercantiles responderá la empresa, en otras la patrimonial, y en algunas escasísimas, nosotros mismos.
  • Maximizar nuestros beneficios en los supuestos de desarrollos urbanísticos. Esto escapa de los propósitos de este Blog, pero en general, es beneficios financieramente hablando, el que esa nave que tenemos en esos terrenos donde se va a desarrollar un suelo mediante el sistema de compensación, o del agente urbanístico, o…este alquilada a la empresa a través de una sociedad nuestra en vez de estar dentro del balance empresarial.
  • Con mucho respeto a la legislación fiscal (operaciones vinculadas) suelen dar juego, bien para canalizar los flujos de beneficios allí donde nos interese, bien para crear para determinadas estructuras de optimización fiscal. Un ejemplo es el siguiente. Si como accionistas queremos financiar a nuestra empresa, suele resultar mejor hacerlo a través de una sociedad intermedia que directamente con un préstamo socio-accionista, que nos perjudica en nuestro IRPF.
  • El uso de una cadena de sociedades instrumentales nos ayuda a preservar nuestra intimidad.

Las sociedades patrimoniales, las sociedades instrumentales, deben ser objeto de consideración a la hora de diseñar nuestra estructura empresarial.

Más información|CE Consulting Bilbao
Imagen|Zeta

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