Los vehículos de empresa, y dentro de estos los vehículos industriales, son una herramienta necesaria y fundamental para el desmpeño de las actividades mercantiles de muchas pymes españolas. Con la crisis, la menor tesorería y crédito, se han visto obligadas a rastrear distintas posibilidades antes de aventurarse én la ‘clásica’ opción de adquirir un vehículo nuevo.
Si nos fijamos en una de las últimas estadísticas que ha elaborado el Instituto de Estudios de Automoción (IEA), me ha llamado la atención que las ventas de camiones ligeros de segunda mano ha experimentado un crecimiento interanual del 3,4% al cierre del mes de agosto, lo que confirma un cambio de preferencias por las empresas, en un mercado que prácticamente se mantiene plano respecto al ejercicio económico precedente de 2010, que experimentó una exhígua variación del 1,5%.






