
La prematura mortalidad empresarial española es una de las causas que tenemos para la consolidación de un tejido empresarial fuerte y productivo. La estadística de demografía empresarial, nos muestra las líneas de mortalidad en función del año de creación de cada empresa y la verdad es que tenemos unos resultados desalentadores, dado que prácticamente, la mitad de las empresas mueren a los 5 años de su creación.
Tal y como podemos ver en el gráfico superior, a los cinco años desde la creación de la empresa, casi la mitad ha desaparecido, pero si éste dato es malo, peor lo es para los primeros años. En el primer año de vida, la mortalidad anda por el 15%, pero en el 2008, esta mortalidad ha crecido hasta el 21%. En el segundo año de vida, la mortalidad empresarial ha repuntado hasta el 15% y en el tercer y cuarto año, los ejercicios iniciados en el 2001 oscilan entre el 7% y el 10% por tramo anual.





