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Por qué las empresas deben pensar en un plan de acogida para sus nuevos empleados

Por qué las empresas deben pensar en un plan de acogida para sus nuevos empleados
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Llega el primer día en la empresa y no tienes ni dónde sentarte. Es algo más común de lo que pueda parecer. Tras un largo periodo de entrevistas y pruebas superadas en el proceso de selección, la compañía no ha previsto la infraestructura necesaria para una nueva incorporación. Por eso es básico que las empresas tengan un plan de acogida para sus nuevos empleados.

No se trata solo de tener previstas que herramientas estarán a su disposición, sino de preparar un pequeño itinerario para comenzar en la empresa y que todo el proceso de adaptación sea lo más rápido posible. Cuanto antes se adapte, más productivo será y podrá llevar una mayor carga de trabajo, reduciendo con ello el coste de sustitución de un empleado.

En parte se trata de una labor de equipo, donde están implicados diferentes departamentos, desde recursos humanos a sistemas que debe proporcionar las credenciales de accesos a los diferentes programas que debería utilizar. Se trata de facilitar la entrada a los nuevos miembro de la empresa para que se sientan bien acogidos.

Es fundamental tener un itinerario pensado para que el nuevo empleado tenga una ruta a seguir, algo que les da seguridad en los primeros días. Es fundamental fijar una meta, de manera que el trabajo tenga un objetivo claro. No se trata de hacer un examen, sino de crear las condiciones para que la persona que se incorpora pueda desarrollar sus habilidades.

En todo el proceso la figura del tutor, un compañero de departamento que se encargará de supervisar y resolver las dudas que puedan surgir es fundamental. Para que pueda llevar a cabo la tarea encomendada es necesario aliviar su carga de trabajo, ya que necesita tiempo para dedicar a la persona que se acaba de incorporar.

Este es un error básico que suele ocurrir en muchas organizaciones. Se incorpora una persona justo cuando hay mucha carga de trabajo, pero como el tutor no puede dedicarle el tiempo necesario porque tiene que hacer sus propias tareas, acaba por demorarse mucho más de lo esperado el tiempo de adaptación.

Imagen | Eugene Chystiakov

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