Compartir
Publicidad
Publicidad

Estrés vacacional

Estrés vacacional
Guardar
0 Comentarios
Publicidad

¡Por fin ya están aquí las vacaciones! Estamos acabando todos los pedidos, eliminando el papeleo de nuestra mesa, llamando a nuestros clientes para dejarlo todo atado, evitarnos sustos y que a la vuelta de las mismas podamos iniciar un nuevo “curso” con nuestras energías renovadas.

Pero nuestras vacaciones también exigen una atención particular. Estamos acostumbrados a lidiar con el estrés diario o eustress (estrés positivo), a hacer muchas cosas y estar pendientes de muchas más.

Para algunos este cambio brusco de actividad a vacío puede suponer un grave problema y suponer un estrés añadido. El “no tener nada que hacer” es tan malo como tener una actividad frenética. Debemos tener en cuenta que no estamos acostumbrados a tener tiempo para nosotros, nuestra familia o nuestros hobbies, y todo este tiempo libre puede abrumar a muchos.

Además, muchas personas depositan en el periodo vacacional unas expectativas muy elevadas, las cuales no siempre se cumplen. Al fin y al cabo para una gran mayoría es el mes que tienen para hacer lo que quieran, para realizar ese gran viaje que es el objetivo del año, por ejemplo.

Y en otros casos supone la explosión de aquellas situaciones personales latentes durante el año. No en vano, no dejamos de oír en los medios de comunicación que en verano es cuando más separaciones y divorcios se producen. La convivencia siempre es difícil.

Por esta razón, creo que debemos evitar los cambios drásticos, pasar unos días de adaptación, permitiendo que nuestro cuerpo y nuestra mente se adapten a las vacaciones, evitando afrontar situaciones estresantes como salir del trabajo y cargar el coche con los niños hasta el techo para pasarnos 5 horas en la carretera.

Disfrutad de las vacaciones, pero con cabeza, de lo contrario, por difícil que os parezca, ¡estaréis deseando volver a trabajar!

Imagen | Ragxyz

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio