Los datos que publica hoy El Pais en relación a la efectividad del Plan de Control del Empleo Sumergido indican que esta medida ha sido un rotundo fracaso. El incremento de altas fuera de plazo registradas este año apenas supera en un 10% las realizadas el año pasado lo que indica que ese plan no ha conseguido que aflore en empleo sumergido.
Las últimas estimaciones de Funcas, allá por 2008, situaban las cifras de empleo sumergido en el entorno de los cuatro millones y medio de trabajadores “ilegales”. Con estas magnitudes, y pensando que debido a la crisis este número puede ser fácilmente muy superior, el hecho de que durante junio y julio se registraran 32.527 altas fuera de plazo suena a impacto ridículo el que Plan puede haber tenido.




