Hace un par de días Marek Fodor incluía en su blog un post muy gráfico sobre la secuencia del éxito y el momento en el que se ha de acudir a buscar inversión para un proyecto emprendedor. Básicamente, ese momento ha de ser el tercer paso tras conseguir los primeros usuarios e, incluso, los primeros clientes, y no al revés.
Los emprendedores no suelen entender este concepto, probablemente deslumbrados por su propia idea de negocio, y pretenden seguir el proceso inverso. Primero buscan el dinero y luego ya se preocuparán de si la cosa realmente funciona en el mundo real, fuera de las previsiones, proyecciones y estimaciones que nuestro plan de negocios (mejor o peor desarrollado) enseña, o pretende enseñar.




