
Durante el primer artículo estuvimos hablando sobre los puntos de valor más importantes a la hora de trazar una estrategia corporativa; de forma interna y externa. Ahora vamos a intentar los puntos que objetivamente pueden añadirse a la dirección estratégica de una empresa hoy en día.
Una de las teorías clásicas de la organización empresarial defendía que habría que separar en todo momento la idea de estrategia interna y externa; ya que conjugando el poder de la correcta estrategia interna se podía perfectamente comenzar a explorar las vías de mejora en la externa.


¿Nos cuesta admitir que los demás también son buenos o incluso mejores? Uno de los frenos a la innovación es el “No inventado aquí” (NIA), esa predilección que sienten hasta las personas más creativas por sus propios inventos en detrimento de los de aquellos que trabajan para otras empresas (ya sabéis como el que es fan a muerte de un equipo de fútbol y que nunca admite que el equipo rival también juega bien).