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¿Eres alérgico al No Inventado Aquí?

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¿Nos cuesta admitir que los demás también son buenos o incluso mejores? Uno de los frenos a la innovación es el "No inventado aquí" (NIA), esa predilección que sienten hasta las personas más creativas por sus propios inventos en detrimento de los de aquellos que trabajan para otras empresas (ya sabéis como el que es fan a muerte de un equipo de fútbol y que nunca admite que el equipo rival también juega bien).

Y es que admitir que nadie tiene el monopolio de la sabiduría es una cuestión de sentido común pero también un problema para el ego. Para no mirarse tanto el ombligo, algunas grandes empresas fomentan las alianzas tecnológicas con rivales, así como el concepto de "innovación abierta". La idea es recurrir a un círculo más amplio de conocimientos que resuelvan los problemas técnicos básicos. Y es que incluso las empresas con departamentos motrices de investigación y desarrollo propios son conscientes de que las ideas valiosas pueder surgir en cualquier parte.

Por ejemplo, Sun Microsystems - la empresa informática - rompió su tradición de "hecho en casa" el mes pasado, cuando pagó casi 638 millones de euros por MySQL, la base de datos de fuente abierta más popular. Sun necesitaba un programa de base de datos para apoyar su línea de servidores potentes pero se calculaba que tardaría 10 años en crear una base de datos viable. Al comprar MySQL, Sun ha solucionado el problema y, al mismo tiempo, la colaboración inmediata de muchos ingenieros de bases de datos en todo el mundo.

Cierto que adquirir una tecnología madura - más cara que las incipientes - tiene sus riesgos porque es más difícil integrarlas pero si las empresas grandes se la juegan a la hora de adquirir tecnología es porque el no hacerlo también encierra sus peligros.

Dos ejemplos recientes de innovaciones de gran aceptación como son YouTube y Skype surgieron de pequeños grupos de visionarios que después las vendieron por tasaciones elevadas a empresas consolidadas, en estos casos, Google e eBay. Aunque ninguno de los compradores ha encontrado la manera de beneficiarse de estos tratos, Google y eBay han ganado en varios sentidos: por un lado impiden el crecimiento de los innovadores (y posiblemente de una potencial amenaza) y, al mismo tiempo, evitan que sea un rival quien se apunte el tanto de comprarlas. Ya sé, ya sé, son grandes empresas y hablamos de tecnología. Vale pero quien dice tecnología dice personas (o mejor dicho, capital humano) y recuerdo algo que ya he dicho en otros posts. ¿Se lo pueden permitir porque son grandes empresas o son grandes empresas porque se permiten actuar así?

Vía | elpais Imagen | oie.es

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