
Hace tiempo os hablaba del ecosistema empresarial que empresas como IKEA creaban para aquellos que estuviesen listos. Frente a los que que veían en estos monstruos de la distribución a su Némesis, había otros para los que suponían una excelente oportunidad empresarial. Algo así ha sucedido estos días con el caso Promobilletes, un caso claro de ingenio emprendedor, de ver oportunidades donde otros ni las han olido, pero también una buena muestra de como se las gasta lo público cuando sus vergüenzas son aireadas por la clase empresarial.
Promobilletes es la iniciativa de dos ingenieros de la UPC. A traves de su web distribuían abonos de transporte con descuentos de hasta un 50%. ¿Cómo? Acompañando a dichos abonos de publicidad con patrocinios publicitarios que ofrecían también a través del mismo canal. Resumiendo: compraban tarjetas de transporte como cualquier otro y conseguían venderlas más baratas (obteniendo un beneficio, supongo) gracias a la publicidad. Pero, como habréis podido comprobar , tras escasos días de funcionamiento, su web nos comunica que han suspendido las operaciones. ¿Qué ha ocurrido?




