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El liderazgo puede mover empresas (I)

El liderazgo puede mover empresas (I)
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Publicaba ayer una entrada sobre lo que valorábamos para ascender a un empleado, como punto fundamental destacaba el liderazgo, una cualidad que si bien puede formar parte de la propia naturaleza de algunos de nuestros empleados, también podemos conseguir tenerla en ellos.

El liderazgo por tanto es una aptitud muy buena y que muchos de nuestros empleados sería perfecto que la tuvieran ya que se entiende como una capacidad de guiar al resto de nuestra empresa para que gracias a su empeño voluntariamente se logre el conjunto de objetivos de ese grupo de trabajo determinado. o en caso de una empresa pequeña todo su conjunto. Por eso desde el punto de vista empresarial y si tenemos empleados a nuestro cargo podemos plantear algunas medidas que nos puedan ayudar, de forma totalmente realista, a conseguir que alguno o varios de nuestros empleados sean capaces de tomar una posición de liderazgo, algo que evidentemente y como explicábamos antes puede generarnos una sinergia fundamental.

Como la necesidad de un líder es evidente y ésta aumenta conforme los objetivos del grupo son más complejos y amplios no es ninguna mala idea llevar a cabo alguno de los siguientes puntos para conseguir una empresa mucho más unida y con un líder que sea capaz de hacerla más productiva:

  • Establecimiento de metas y objetivos: los planteamientos de producción o desarrollo empresarial siempre han de estar atados a objetivos alcanzables, si conseguimos cada vez a nuestros empleados ponerles un poco de dificultades y perfiles un extra, podremos apreciar quien puede ser un líder y quién no, así como identificar el punto real de compromiso que le podemos pedir al mismo. Un nivel alto de exigencia puede generar mayor confianza en dicho empleado y además conseguir un mayor capacidad para involucrarse.

  • Fijar prioridades: nuestras empresas son siempre de tipo pequeño y debemos tener mucho cuidado con el proceso de crecimiento así como las tareas que encomiamos a nuestros empleados. Tareas a más corto plazo requerirán un esfuerzo extra, algo que no puede hacer el entrenamiento perfecto para nuestro futuro empleado líder, se curtirá en la mieles de la dureza laboral pero desde el punto de vista del trabajo más necesario para la empresa. Además un empleado líder a largo plazo sabrá filtrar estas prioridades de forma automática y gestionar mucho mejor la carga de trabajo.

  • Negociar y manejar conflictos: es una forma perfecta de conocer si nuestro empleo modelo, nuestro líder posee un carácter más flexible o más rígido, son características personales que no harán que dejen de presentarse cuestionamientos por parte de sus propios compañeros, pero que pueden ayudarle, en caso de salir victorioso, aún más reforzo. El adaptarse a cada momento puede ser la forma más efectiva de conseguir ese liderazgo.

  • Motivación: es un punto fundamental, si nosotros empresarios no somos los primeros en ayudar al empleado a estar motivado no vamos a ser capaces de que se encuentre identificado con los valores de nuestra empresa. Caminemos a su lado y el lo hará al nuestro.

  • Retroalimentación: un aspecto curioso pero indispensable, no hace falta sólo ser capaz de darle las cosas necesarias a nuestros empleados para que hagan surgir de ellos cierto nivel positivo de liderazgo, sino que además debemos hacerlo de forma continuada. Promover de forma constante la mejora en el trabajo es una forma de mantener activo a nuestro líder.

Lo más importante durante todos estos puntos es que tengamos la mentalidad abierta a su evolución, seamos receptivos a lo que va sucediendo en el entorno de la empresa y además que no forcemos demasiado la máquina para que no se produzca una pérdida de ilusión o habilidades de nuestro personal.

En Pymes y Autónomos | El liderazgo puede mover empresas (II) Imagen | marcinmoga

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