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Cuando tu programa de gestión cambia las condiciones, o te adaptas o te vas

Cuando tu programa de gestión cambia las condiciones, o te adaptas o te vas
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En la pyme es muy normal utilizar herramientas de terceros para realizar determinadas tareas. Y esto implica una dependencia que se acepta de forma tácita. No solo se trata de que aceptamos los cambios que introducen, sino que cuando tu programa de gestión cambia las condiciones o te adaptas o te vas.

Y hablamos de programa de gestión porque suele ser el corazón de las empresas, pero podemos hacerlo extensivo a cualquier otra área. Ni siguiera de software, puede ser una plataforma como servicio, porque por ejemplo ahora que en muchas empresas apuestan por centralitas en la nube el modelo es el mismo.

No es la primera vez que una empresa se arrepiente de haber contratado un servicio a los pocos meses de ponerlo en marcha, pero se siente atrapada por una permanencia firmada en su momento con una compañía telefónica, por ejemplo, que prometió una serie de servicios que luego no llega a proporcionar, o al menos no como desea la pyme.

Con el programa de gestión o el ERP es todavía más complicado porque no solo supone migrar a otra solución parecida, que no conocemos, sino que además lleva asociado un periodo de formación para conocer el programa. Por eso muchas empresas prefieren quedarse como están y adaptarse a los cambios.

Y en muchas ocasiones simplemente es una mala integración con Microsoft y Windows, donde tras una actualización, aquello que funcionaba muy bien, deja de hacerlo, o simplemente deciden retirar una característica del programa que nosotros utilizamos mucho. Un aviso publicado, un periodo de adaptación, y después deja de funcionar. Son lentejas.

Ocurre en el software instalado en nuestros equipos y en la nube. Las empresas han aprendido a aceptarlo y adaptarse, pero esto no implica que no suponga un grave trastorno. Por eso, muchas dudan de dar el salto a la nube, ya que este tipo de problemas pueden ser más habituales. Las decisiones de los grandes programas las toman en función de sus intereses y saben que por muchos que un porcentaje de clientes se enfaden, la tasa de abandono será mínima. Más allá de una pataleta, poco se podrá hacer. Y esto al final se compensa con un descuento comercial el primer año y después todo queda en el olvido.

Imagen | AbsolutVision

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