Compartir
Publicidad
Publicidad

¿Facturar mucho o facturar menos y cobrar lo que se factura?

¿Facturar mucho o facturar menos y cobrar lo que se factura?
Guardar
5 Comentarios
Publicidad
Publicidad

Hoy, el Ministro de Fomento, José Blanco, ha anunciado el recorte de su Ministerio sobre los contratos de obras ya adjudicadas. No voy a entrar en la conveniencia de llevar a cabo o no este recorte, pero si en la consideración de que sea prudente suspender esa contratación si la Administración no puede pagar después esos servicios.

¿En que beneficia a las empresas que la obra se ejecute si luego el Organismo competente va a pagar 153 días después? Teniendo en cuenta que va tener que adelantar materiales, gastos, mano de obra y que luego no se van a cumplir los plazos de pago estimados y que el banco no le va a permitir financiar los gastos de ese servicio, ¿no será mejor que se retrase la obra hasta el momento en que la Administración tenga liquidez suficiente para cumplir con el pago?

Los sindicatos han puesto ya la voz de alarma sobre la destrucción de empleo que esta medida puede acarrear, según Fernández Toxo unos 100.000 empleo, la cuestión es que tendrían que ser las empresas las que deberían de adelantar los pagos que todas esas obras generarían y luego esperar y esperar para, ya no sólo ganar dinero, sino para recuperar todo ese dinero gastado.

En muchas ocasiones los empresarios se afanan en aumentar, año tras año, el volumen de facturación de sus empresas. Sin embargo, esta crisis ha puesto de manifiesto que ya no importa tanto facturar mucho sino cobrar lo que se factura y se hace necesario el control de la morosidad, pero ya no sólo por el hecho de cobrar el trabajo realizado sino porque esa realización de los trabajos supone una inversión de la empresa que si no hay un retorno por parte del cliente, puede poner en riesgo la estabilidad de la empresa.

No están los tiempos como para elegir o desechar trabajos, pero si es importante controlar este aspecto. No se trata de vender mucho, sino de vender bien y cobrar esas ventas, se trata de buscar una eficiencia en la gestión y, tal y como están las cosas de ponderar el volumen para potenciar la rentabilidad.

Qué el Gobierno reduzca la inversión y eso tenga efectos económicos es otra historia, los efectos que esta reducción tenga en determinadas empresas debe ser valorado por cada una de ellas, pero la esencia de este problema es que el volumen no es directamente proporcional con la rentabilidad y, a veces, es hasta contraproducente. Por eso, para las empresas, la noticia puede ser mala, pero lo contrario podría ser peor.

En Pymes y Autónomos | ¿Como se calcula la rentabilidad por cliente?
Imagen | Mataparda

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio