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Las "trabacaciones" son un timo y la culpa es tuya por autoengañarte

Las "trabacaciones" son un timo y la culpa es tuya por autoengañarte
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Se acercan las deseadas vacaciones de Semana Santa. Para muchos es su oportunidad de parar y desconectar unos cuantos días. Pero otros asumen que tendrán que trabajar igualmente. Las nuevas tecnologías, la posibilidad de estar siempre conectados abren un mundo de posibilidades no siempre bien aplicadas. Porque las "trabacaciones" son un timo y la culpa es tuya por autoengañarte.

Esta palabra de ha puesto últimamente de moda debido a la cantidad de gente que a pesar de tener oficialmente vacaciones tiene que adaptarse, conectarse y hacer unas horas desde su lugar de vacaciones. Esto es una solución para aquellos que no se pueden ir de vacaciones por acumulación de trabajo, porque no pueden abandonar a sus clientes, etc. pero para el resto es simplemente incapacidad para delegar.

O sobre todo priorizar mal, muy mal nuestras tareas, la importancia de un cliente o si algo puede esperar o no a la vuelta. Trabajar durante las vacaciones tendría que ser una cuestión de último recurso, no un hábito. Una cosa es viajar con el portátil por si surge una urgencia y no tenemos más remedio que... y otra diferente pasarnos el día pegados al móvil como si estuviéramos en la oficina, pero sin estar.

Y nos autoengañamos en muchas ocasiones. Cambiamos nuestro lugar de trabajo, que a veces también viene bien, pero nunca lo podemos llamar vacaciones. Lo ideal sería programar todo el trabajo, al menos en su mayor parte para no tener ni que encender el ordenador. Hacer una limpieza mental y descansar de cara a lo que nos queda hasta verano.

En otras ocasiones simplemente es que somos incapaces de desconectar. Pensamos que si no estamos al pie del cañón todo se va a ir al traste. Somos nosotros los que no queremos separarnos de nuestro trabajo. Y tenemos que estar revisando el correo en lugar de disfrutar de amigos o familia.

Y luego están los que no delegan, porque no tienen en quién, como sería el caso de un autónomo o porque no saben hacerlo. En muchas ocasiones por miedo a perder el control, a no sentirse imprescindibles o tal vez que se den cuenta de ello en su empresa.

Pero si ponemos en una balanza los trabajadores a los que realmente trabajar en vacaciones les ayuda a poder salir y disfrutar, frente a los que antes tenían unas vacaciones normales y ahora viven pegados al móvil o al portátil seguro que se decanta hacia el lado de los segundos, que han perdido calidad de vida en su descanso.

En Pymes y Autónomos | Trabajar en vacaciones, una cuestión de actitud

Imagen | Ryan McGuire

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