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Trabajar en vacaciones, una cuestión de actitud

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Semana Santa. Las redes sociales se llenan de fotografías de playas, montañas, sonrisas, felicidad, diríamos que un exceso de felicidad. Todo el mundo parece disfrutar más que nadie. Existe una competición a ver quién saca la foto más original de la playa de toda la vida.

Realidad: No todos estamos de vacaciones. Como bien se explicó en este artículo recientemente, el autónomo no tiene vacaciones en Semana Sana.. ¿Cómo sobrellevar esta semana donde a tu alrededor se palpa una alegría de la que no puedes ser partícipe?

El año tiene 365 días

Hay personas a las que no les agrada hacer lo mismo que al resto. Personas que al ser freelance, tienen unos horarios que pueden adaptar a su gusto. Igual un fin de semana lo pasan trabajando mientras el resto sale a dar una vuelta, pero por ejemplo, un día entre semana, se pueden permitir el lujo de no hacer nada.

Si bien es cierto que todos necesitamos desconectar de nuestro trabajo y obligaciones, una minoría poderosa, no cumple los estándares en cuanto a muchas cosas, entre ellas, los periodos de descanso. ¿Acaso no se puede disfrutar igual un fin de semana del mes de mayo?

O te motivas o te quemas

El peligro del freelance es dejar tareas "para mañana", porque ese fallo en la organización del trabajo puede conllevar un exceso de carga de labores justo en un momento en el que somos testigos del ocio ajeno.

Si nos toca quedarnos en casa y estar frente al ordenador o impartir alguna clase particular, fuera angustia. En breve, todo se normalizará y todos volverán a sus puestos. Es importante no mirarse en los ojos de los demás. Si así lo hicieran los trabajadores de la hostelería vivirían en un continua depresión.

Los miércoles por la tarde

Imaginemos que ese día es el elegido. El que como freelance, elegimos para descansar y así rendir mejor. Es el día del espectador y nos podemos permitir ver una película. O dar una vuelta con algún amigo. Practicar deporte. Un paseo por la playa.

Esta sociedad del culto a la felicidad al unísono puede llevar a agobiar a quienes no pueden escaparse estos días, pero aprender a gestionar nuestro tiempo y descansos es fundamental. Si somos capaces de apostar por el pensamiento lateral, nos daremos cuenta de que con muy poco igual disfrutamos más que aquellos que han pasado horas de su vida en un atasco.

En Pymes y Autónomos|La gestión de las vacaciones, un problema para muchas pymes

Imagen|Giuliamar

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