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Hundir una empresa en 100 días

Hundir una empresa en 100 días
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Siempre me han fascinado los clásicos libros de Aprenda serbocroata en una semana, Consiga ser millonario en un mes, etc…y todo ello garantizado. Me generan ternura aquellos que lo compran. Es mi lado sensible ¿Cómo pueden ser tan crédulos? Pero lo cierto es que, habiendo encontrado un blog con un título tan sugerente tal que Cómo hundir una empresa en 100 días (Manual de uso acelerado para directores españoles) mis convicciones se tambalean. ¿Es posible que la incompetencia (y cosas peores) puedan hundir una empresa en 100 días? Creo que si, que la capacidad de meter la pata de los humanos es inconmensurable.

La ventaja que tiene este análisis negativo de la gestión empresarial parte de su propio enfoque. Podemos discutir si una práctica, si un modo de gestión es bueno, muy bueno, regula, etc, pero resulta mucho más sencillo llegar al consenso sobre aquello que es malo o pésimo. Haced la prueba en el mundo del Derecho. No está claro que es lo que es justo, pero seguro que alcanzáis mayores consensos a la hora de determinar con vuestros amigos que es lo que es injusto. Por tanto, os invito a que aprendamos de lo que hacen mal los demás, de sus errores. ¿Y que tipo de prácticas quedan reflejadas en este blog?

  • Negarse a dar la cara ante los clientes.
  • Gestionar la empresa sin pasión.
  • No conocer a las personas que forman tu equipo.
  • Usar a terceros para comunicar decisiones difíciles a tu gente.
  • Castigar tarde y mal a los corruptos.
  • Establecer guetos en la empresa.
  • No asumir la responsabilidad de dar el golpe final en los cierres de ventas.
  • Pedir compromiso cuando es público que se está preparando la salida hacia otra empresa.
  • Afirmar que el activo más valiosos son las personas mientras se actúa justo al revés.
  • Pedir a los de abajo que se ajusten el cinturón y no predicar con el ejemplo.
  • Encargar una encuesta de satisfacción laboral y luego enfadarse si las respuestas no son las esperadas.
  • Hinchar desmesuradamente las expectativas de los candidatos en los procesos de selección (y así rebajar la oferta salarial).
  • Establecer un programa de mentoring falso y hueco, que revela que no hay modelos a los que imitar en la organización.
  • Aniquilar la calidad y resultados de la empresa a través de los recortes excesivos de recursos invertidos.
  • Contratar bluffs para la alta dirección al no querer pagar lo que vale un profesional en el mercado (lo barato sale caro).

Y áun va por el post número 16. Impaciente estoy de seguir leyéndole.

Más información | Cómo hundir una empresa en 100 días
En Pymes y autónomos | Benchmarking : ¿Qué hacen tus competidores?
Imagen | gorriti

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