Los costes laborales ocultos de tener alta rotación en la plantilla

Los costes laborales ocultos de tener alta rotación en la plantilla
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Hay muchas empresas que por diferentes motivos tienen una rotación muy alta de trabajadores. Ya sea porque no valoran y cuidan a sus empleados, ya sea porque las condiciones que ofrecen son poco competitivas, la realidad es que en muchos casos hay trabajadores que entran y salen constantemente de la empresa. Pero más allá de los costes que supone cubrir una vacante hay que tener en cuenta los costes laborales ocultos de tener alta rotación en la plantilla.

Empezando por la revisión médica que el empleado tiene que pasar, costes de contratación o gestoría, que en muchos casos es una tarifa plana, es decir, da lo mismo contratar a 10 que a 20, ya que los costes están negociados previamente. En todo caso es complicado que cuando tenemos una vacante esté cubierta al día siguiente. Siempre hay un periodo de carencia, lo que supone menos productividad o tener que pagar horas extra al resto de empleados en caso de ser necesario.

Pero sobre todo hay un coste de rendimiento en las nuevas incorporaciones. Dependiendo de la curva de aprendizaje que tenga el puesto de trabajo será mayor o menor. Lo normal es que hasta que se desarrollen los automatismos propios de nuestro día a día pase como mínimo un mes hasta que el empleado alcance su máximo rendimiento, que se pueden ampliar a tres en la mayoría de los casos.

A esto hay que sumarle que para enseñar su trabajo, las tareas a realizar hay que poner a otro empleado que ya es 100% productivo como tutor, por lo que su rendimiento también mermará. Si la rotación es alta, hay que poner un plus de estrés sobre estos formadores, que ven como mes si y mes también siguen teniendo que formar a otros empleados que al poco tiempo abandonan la empresa.

Y esto produce en muchos casos una espiral de desmotivación, por lo que el empleado no es 100% productivo. Al final estamos generando unos costes laborales mucho más elevados, un estrés en el resto de la plantilla muy alta y creando un círculo vicioso que no trae nada bueno a nuestra organización. Si a esto le sumamos situaciones externas de dificultad como pueden ser las actuales, lo normal es que a la mínima que se pueda la gente salga corriendo.

Por eso es necesario tener una oferta laboral que sea competitiva en el mercado laboral en el que estamos. Cuidar del personal para que se sienta a gusto y comprometido con su trabajo, que se sientan valorados y ante la posibilidad de cambiar de empresa al menos le entren las dudas. Y sobre todo trabajar para generar un buen ambiente laboral, algo que muchas veces se olvida y pesa mucho en el día a día de cada organización.

Imagen | Tim Douglas en Pexels

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