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Los peligros de pelear mal

Los peligros de pelear mal
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En estos últimos días tengo entre manos una situación que sin duda me ha hecho reflexionar y mucho sobre hasta qué punto la gente es capaz de perjudicarse en defensa de unos supuestos ideales, y muy especialmente me ha mostrado como por mucha razón que se pueda tener si no se sabe pelear no sirve para nada.

Por supuesto por privacidad no voy a entrar en nombres ni en detalles que pudiesen propiciar que se identificase el caso del que hablo, para situarnos solo diré que la situación es sobre un trabajador de una importante empresa, que estando disconforme con algunas condiciones del puesto de trabajo decide iniciar una “lucha” y una reclamación para defender sus (supuestamente conculcados) derechos, hasta aquí todo correcto, el problema y de lo que quiero hablar es de la forma de pelear en esa lucha.

Uno si pelea es para ganar y está claro que en este caso ese no ha sido el caso y no tanto por un error de cálculo en las propias fuerzas sino en la de ya de por si irresponsable forma de reclamar lo que se pretendía conseguir.

Nos encontramos ante un caso de un empleado que manifiesta reiteradamente que la empresa no cumple con la normativa y se queja de varias cosas pero siendo la más destacable que en su puesto de trabajo hay áreas en las que el calor es insoportable, que se han sufrido desmayos por parte de varias personas en esa zona y que en esas condiciones y con las limitaciones añadidas además en la forma de vestir o de avituallarse, las condiciones para el trabajo son inadecuadas o directamente impracticables, ante ello decir lo siguiente.

Por supuesto que no voy a entrar en hablar ni juzgar sobre la supuesta legitimidad o no de las reclamaciones de este trabajador, lógicamente si la empresa incumple las normas establecidas a tal efecto y no cumple con los baremos de temperatura u otras condiciones de trabajo establecidas legalmente, el trabajador estará legitimado para reclamar que se cumpla la normativa ,y negarse a trabajar en condiciones que no cumplan la cumplan, pero lo que no puede hacer es reclamar eso de y en la forma en la que él lo hizo, pues deslegitima la más noble de las reclamaciones.

Como en todo si uno tiene una controversia primero debe de intentar arreglarlo con la otra parte y sino recopilar las pruebas que estime convenientes y acudir a los organismos administrativos o judiciales competentes, que son los únicos que deberán dictaminar el cumplimiento o incumplimiento de la normativa y en el caso de incumplimiento los encargados de hacerla cumplir, pero lo que no se puede hacer es iniciar una guerra por su cuenta, en nombre de no sé qué lucha de los trabajadores y pseudo legitimado por una supuesta fuerza moralista sindical que lo único que hace es que el que hasta que se demuestre lo contrario haya incurrido en falta sea el trabajador.

Lo que no puede hacerse es lo que hizo el trabajador en este caso, que no es otra cosa que enviar una carta a la empresa (hasta aquí todo correcto, menos en todo caso por el contenido de la misma), pero donde se deslegitima es en el paso posterior, una vez ha remitido la carta a la empresa y esta no le responde favorablemente, pues al contrario le dice que ella cumple la normativa, el trabajador publica la carta enviada por él a la empresa en una página publica de internet y en varias redes sociales y se inicia una cacería contra la presunta, insisto, presunta empresa incumplidora.

Obviamente el siguiente paso es un despido fulminante del trabajador, pero eso no es lo mejor del caso, lo mejor es preguntarse, ¿y que ha conseguido el trabajador?, ¡nada!, un fabuloso despido disciplinario y una posible demanda por las cosas (hasta que se demuestre lo contrario) falsas que se ha vertido sobre la empresa, acusaciones que solo han hecho que deslegitimar cualquier razón que pudiera tener y que por supuesto por los canales legítimos hubiese tenido que defender.

¿De qué le ha servido todo su discurso apelando a la “lucha por los compañeros” y que solo “arriesgándose” se logra avanzar?, pues todo ello señoras y señores, niñas y niños solo le ha servido como hemos visto para engrosar la lista de desempleados del país, ¡felicidades por tan fantástico premio!, probablemente el mismo hubiese sido otro si se hubiesen hecho las cosas bien, si como ya he dicho en alguna otra ocasión , se hubiese acudido a los lugares donde se debe acudir cuando existe controversia en cualquier campo y si no se logran tener las pruebas, las fuerzas o las condiciones suficientes para acudir, mantener silencio, sano y reparador silencio.

En Pymes y Autónomos | Modificaciones legales en los procedimientos judiciales laborales
Imagen | nomansland

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