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Parado, mayor de 45 años e invisible para el mercado laboral

Parado, mayor de 45 años e invisible para el mercado laboral
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Es curiosa la paradoja que se da en esta sociedad actual. La esperanza de vida aumenta. Las personas practican deporte, cuidan su alimentación y al llegar a los 40 años están mejor que hace una década cuando no prestaban tanta atención a esos detalles.

Pero para el mercado laboral, en pleno siglo XXI, un hombre o una mujer de 45 años se ha convertido en un anciano. Término que tampoco sabemos muy bien a quién aplicar, cuando las personas de 70 si gozan de una buena salud permanecen activas y con una vida plena. ¿Qué pasa si a los 45 te quedas en paro? Que te conviertes en un ser invisible.

Todos cumplimos años, una obviedad que hay que recordar

El mensaje que se lanza desde todos los medios de comunicación es que la juventud es sinónimo de éxito, de frescura, de todo se puede lograr. Pero, aunque suene a tópico hay personas muy mayores con 30 años. Es una cuestión de mentalidad.

Por otro lado, alguien que ha cumplido los 40, no tiene hijos, ni cargas familiares es un buen fichaje para cualquier empresa. El día que desterremos los tópicos y los estereotipos, nos daremos cuenta de la valía de un empleado por lo que sabe hacer, no por su edad, sexo o preparación. Lo sé, una utopía.

Los mayores de 45 años, a la cabeza en la lista de parados

Los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) del primer trimestre de este año nos dice que de los 446.500 parados que había en España, 157.800 tenían más de 45 años, es decir un 35,34%.

La Fundación Adecco, lanzó un decálogo dirigido especialmente a los mayores de 45 años que se habían quedado sin empleo y sin saber qué hacer. Lo evidente es buscar trabajo, ¿pero cómo mantener una actitud positiva si te rechazan muchas veces?

Las ideas, los consejos, las respuestas una y otra vez repetidas: estar presente en redes sociales, no dejar a un lado la formación son importantes y válidos; pero es lógico que una persona que lleva un año o dos años, observando que el teléfono no suena a pesar de mantener una búsqueda activa necesita algo más que un artículo cargado de buenas intenciones.

Es hora de que la clase política y los empresarios (dentro de sus posibilidades) den un primer paso: y no es otro que el de valorar la experiencia, y pensar que esta sociedad tiene cada vez menos niños y más personas que alcanzan una edad avanzada con muy buena salud y con mucho por aportar. Sí, ya sabemos que sale muy barato despedir.

Imagen|Pixabay

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