¿Cuántos de nosotros hemos realizado preguntas a nuestros candidatos sobre su estado civil, número de hijos, edad… realizando una entrevista de trabajo?. Pues probablemente, todos, absolutamente todos, nos interesamos por datos de carácter personal de los futuros candidatos a formar parte de la plantilla de nuestra empresa.
Y por si fuera poco, también hemos utilizado dicha información para seleccionar finalmente el candidato más adecuado para el puesto. No hay empresa que no se frene o directamente decida no contratar a alguien, si se entera que el candidato o candidata en cuestión, está separada y con dos hijos pequeños, o si es mujer y no tiene hijos y se ha casado, llegando incluso a preguntar sobre determinados planteamientos personales en las entrevistas.
