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¿Por qué debería contratrarte?, la pregunta del millón de euros

¿Por qué debería contratrarte?, la pregunta del millón de euros
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En las entrevistas de trabajo hay preguntas necesarias y otras un tanto surrealistas. Entre ellas está la famosa: ¿Por qué debería contratarte?. ¿Porque soy el mejor? ¿Porque necesito el dinero y no te fallaré? ¿Porque me entusiasma cobrar tan poco pero es la única entrevista que he tenido en seis meses?

De acuerdo, la sinceridad no es una buena aliada. Pero todo el mundo la pide o la exige, pero a nadie le gusta escucharla. De hecho, nos preparan para qué decir si nos preguntan esto o aquello. Al final, no deja de ser una pequeña obra de teatro, y si tienes suerte, triunfas te llevas los aplausos y un contrato.

Una obra de teatro que llevamos ensayada

Sé tú mismo te dirá tu amigo de toda la vida. Y con buena fe. Para darte ánimos. Pero quizás ante las preguntas de rigor (siempre son las mismas) quizás no tropieces con un experto en RRHH que vaya más allá del cuestionario, es decir que le importe poco tu personalidad y lo que puedas aportar.

En un mundo ideal ante la pregunta: ¿Cuánto quieres cobrar? Lo normal sería poder decir: "Lo justo, lo que estipule el convenio, que me paguen las horas extra y que pueda salir a la hora que me han comentado".

¿Qué argumentar entonces para que nos contraten?

Hasta que las cosas cambien y logremos que las entrevistas sean una conversación entre dos profesionales que están sopesando si les interesa colaborar juntos, tendremos que escuchar una y otra vez las mismas preguntas y repetir las mismas respuestas que nos dicen son las adecuadas.

El argumento, un tanto atrevido y que se sale de la norma ante esa sesuda pregunta: ¿Por qué tengo que contratarte? Estaría esta respuesta: Es usted quien tiene que saber por qué va a contratar a uno por delante de otro, no yo.

O esta otra: Apenas conozco la empresa, lo que he leído por internet que no es mucho, y alguna opinión en un foro donde no sale bien parados. Pero ojo, que yo no hago caso de las habladurías.

O quizás: A ustedes no les conozco por lo tanto no puedo responder. Sin embargo si hablamos de mí: soy una persona que busca empleo y éste me ha parecido que se ajustaba a lo que sé hacer. De hecho, sé que podría aportar mucho más pero como apenas había información en la oferta....

Pero la realidad aparece para recordarnos que algunos responsables del Departamento de Recursos Humanos, no se han puesto las pilas desde los años 90 y siguen formulando preguntas sin sentido con respuestas que todos les decimos calcadas. Así que seguiremos el manual que aparece en múltiples lugares y las empresas seguirán sin conocer el verdadero talento que tienen frente a ellos.

Imagen|Pixabay

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