
¿Quién es mejor emprendedor? ¿Aquel que lo arriesga todo por algo nuevo desconocido, inhóspito y de incierto resultado o bien aquel emprendedor que apuesta más o menos sobre seguro y que va a rueda de otros negocios que están demostrando ser de éxito? O ¿quién es mejor empresario? ¿Aquel que gestiona la nave en tiempos tranquilos o aquel que la gestiona cuando todo se tambalea? Para mí ambos, ambos en ambos casos, pues cada uno juega su papel. Ahora bien, una especial mención para aquel que en aguas inciertas y turbulentas se sabe mover, crear y gestionar.
Personal y sinceramente creo, que en los casos anteriormente expuestos ambos modelos son modelos para ser valorados muy positivamente. Pues no se puede decir que es un mal emprendedor o empresario el que sabe empezar de la nada, de lo incierto o de lo turbulento. Así como no se puede decir que sea mal empresario o emprendedor aquel que sabe tirar para adelante y gestionar un negocio en aparente calma.




