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La quimera de la financiación ajena

La quimera de la financiación ajena
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Cuando una empresa quiere innovar tienen dos maneras de financiar el proceso de financiación, recursos propios o recurrir a la financiación ajena. En la coyuntura actual en que una gran parte de las empresas necesitan recursos ajenos para poder afrontar sus gastos corrientes, no parece que sea factible contar con recursos propios para afrontar la inversión en innovación.

Por otro lado, el elevado endeudamiento de las empresas obliga a los bancos a ser extremadamente cautelosos a la hora de financiarlas. El problema se agrava teniendo en cuenta la actual situación de restricción de crédito y que lo que se pretende financiar, la innovación, es un intangible. En otras palabras, conseguir financiación ajena se convierte en una quimera.

Se produce la paradoja que las empresas con mayor potencial innovador son las que sus activos son mayoritariamente intangibles. Los entidades financieras son reticentes a facilitar financiación si no hay de por medio garantías físicas, es decir, activos tangibles, que es lo que queda reflejado en la información económico – financiera de las empresas, es decir, en el balance.

La otra figura específica para apoyar la financiación de estos proyectos, por lógica, debería ser el capital riesgo. Lamentablemente, éste en España padece de subdesarrollo y sufre trastornos de personalidad, ya que en lugar de buscar oportunidades de inversión basadas en la innovación, sólo buscan oportunidades basadas en la especulación.

Lo que es evidente que las empresas que buscan financiar los procesos de innovación o los emprendedores que pretendan financiar proyectos basados en la innovación han de preparar un plan de negocio mucho más minucioso y riguroso que el que se exigiría para financiar un gasto corriente o un activo tangible. La razón, fundamental, que en la actualidad no existen unos criterios armonizados de valoración y difusión de la información sobre intangibles, lo que evidentemente entorpece y dificulta el proceloso proceso de la financiación.

Imagen| gubriana En Pymes y Autónomos | Nueva estrategia estatal de innovación, ¿Somos capaces de innovar?, Migrando del brick al bit

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