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Cuándo el éxito no depende del talento

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Todo lo relacionado con los deportes en nuestro país tiene una notable repercusion mediática y gran notoriedad. De hecho, aún tenemos muy fresco el fiasco deportivo de la selección española de baloncesto en el Mundobasket 2014 al ser eliminada en cuartos de final por Francia.

Este hecho nos hizo recrear el fantasma del Mundial de fútbol celebrado en 2014 en el que el fracaso de nuestra selección fue tan rotundo que incluso ganó en notoriedad a la derrota de Brasil en las semifinales.

La realidad es que ambas selecciones han quedado cuestionadas no por la calidad de sus jugadores, si no por la capacidad de sus seleccionadores para dirigir un equipo humano tan cualificado y de tanto talento.

El caso de Del Bosque es diametralmente opuesto al de Orenga. El primero ha conseguido todos los títulos posibles a nivel nacional e internacional como entrenador, pero que en los últimos tiempos ha mostrado cierto acomodamiento. El segundo, sin embargo, solo tiene un escaso bagaje de ocho partidos como entrenador del Estudiantes y como segundo entrenador de la Selección a la sombra de Scariolo.

El único nexo en común es la escasa capacidad e liderazgo que han demostrado y la falta de estrategia que quedó plasmado en los partidos disputados. En el caso de Orenga utilizando siempre la misma estrategia que le dió buenos resultados en la clasificación de grupos pero cometiendo muchos errores que, en la fase eliminatoria, puso de manifiesto todas sus carencias.

El caso de Del Bosque bastante similar, aferrado a la competencia de un grupo inamovible que, a pesar de su talento, su táctica ha resultado era demasiado previsible para los competidores evidenciando todos los defectos del equipo y anulando todas las fortalezas.

Esta misma situación se produce en las empresas, por mucho talento que se tenga si los responsables no son capaces de gestionarlo, las bases están sentadas para el fracaso más rotundo. Así lo pone de manifiesto el informe de Lee Hetch Harrison según el cual ignorar el potencial de los trabajadores crea que el 60% tenga el talento dormido.

Imagen | PhotoSteve101 En Pymes y Autónomos | Actitud de liderazgo

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