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¿Cuándo formatear un equipo en la pyme?

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Una de las cuestiones de las que se suele abusar en las empresas es el formateo de los equipos. Está claro que es la vía más cómoda. Tiramos por la calle del medio y si tenemos una buena organización podremos restaurar el equipo de forma rápida, incluso más que si aplicamos la solución a un problema concreto y detectado. ¿Cúando formatear un equipo en la pyme? Esta es la pregunta a la que vamos a tratar de dar una respuesta.

La respuesta seguro que a muchos les puede parecer muy sencilla. Se formatea el equipo cuando esta solución es más rápida que tratar de diagnosticar un problema para el que no se encuentra solución aparente. Pero para ello debemos tener claras unas cuantas cuestiones antes de realizar el formateo del equipo ya que sobre todo no tendremos plan B una vez iniciado el proceso.

La parte principal que debemos tener en cuenta son las copias de seguridad de los datos y configuraciones y cuando tardaremos en restaurarlos. En este sentido tenemos que saber que:

  • Las particiones son fundamentales para restaurar el equipo de forma rápida. Se trata de dividir el tamaño del disco de forma que una partición contenga sistema operativo y programas y todos los datos en otra. A la hora de formatear sólo formateamos la partición del sistema operativo.
  • Actualizaciones del sistema operativo que en ocasiones nos lleva también un tiempo importante, sobre todo si tenemos que instalar algún Service Pack de Windows o alguna actualización que nos ocupe bastante espacio.
  • Licencias de software instalado que es recomendable tener a mano, puesto que los utilizaremos en la instalación y es conveniente recuperarlos antes de proceder al formateo del equipo.
  • Las copias de seguridad de los datos las tenemos preparadas o hemos salvado los datos previamente a la realización del formateo.
  • Copias de configuraciones, favoritos, correos, etc. que son opciones que luego tardamos casi más tiempo en restaurar que el propio sistema.

Sin tener estas tres opciones resueltas el formateo del equipo puede ser algo temerario. Siempre se pierden datos, otra cosa es que estos datos sean importantes o no. Por lo general, después del formateo además se produce un efecto de mejora general del rendimiento del equipo, lo cual siempre es positivo para el trabajo a realizar con el equipo.

Aunque tengamos todas estas cuestiones resueltas y claras yo no soy partidario de abusar del formateo de los equipos. En muchas ocasiones se abusa de esta técnica cuando nos encontramos perdidos y no sabemos resolver algún problema concreto de los equipos. ¿Será software, hardware, un virus? En casos de duda es cuando alguien siempre opta por la solución del formateo.

A veces no queda más remedido pero quizás deberíamos usarla más como solución de último recurso que como bálsamo de Fierabrás que todo lo cura. Muchas veces el formateo nos deja con flecos pendientes de un equipo durante una semana, con los usuarios reclamando que tal o cual no está como antes, por lo cual a veces hay que pensárselo muy bien antes de realizarlo.

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