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¿Y si extendiésemos la segunda oportunidad a todos los ciudadanos?

¿Y si extendiésemos la segunda oportunidad a todos los ciudadanos?
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En un contexto económico como el actual, muchas son las familias que están sufriendo las consecuencias de la crisis en forma de pérdidas de empleo o, lo que es más grave, en forma de pérdida de sus viviendas. Un hecho lamentable que, además, deja con una deuda casi de por vida a las personas que lo sufren.

Un problema que es consecuencia de la misma redacción del artículo 1911 del Código Civil que dice lo siguiente:

Del cumplimiento de las obligaciones responde el deudor con todos sus bienes, presentes y futuros

La palabra futuro es clave en este sentido. El deudor, mientras mantenga la deuda con el banco, deberá liquidar sus bienes actuales y los bienes que obtenga en el futuro para saldar sus deudas, con independencia de que se hubiese declarado previamente insolvente. Un hecho terrible para cualquier persona, que prácticamente queda excluido de la sociedad, ya que nunca podrá resarcise de esta situación.

Un problema que hasta el año pasado también afectaba a los trabajadores autónomos pero que, gracias a la recién aprobada Ley de Emprendedores, ha sido solventado por el Gobierno, no solo porque la declaración de quiebra automáticamente salda las deudas, sino también porque se establece que toda vivienda familiar cuyo valor no exceda los 300.000 euros constituye un bien inembargable.

Y la pregunta que yo me hago es: ¿por qué no extender esta ley a todos los ciudadanos? ¿Por qué no existe la figura de la persona física con responsabilidad limitada como sí existe con las empresas? Con una ley de este tipo matas dos pájaros de un tiro: por un lado, evitas los desahucios y, por otro, evitas el endeudamiento perpetuo de una persona.

La cultura anglosajona lo tiene bien claro: hay que dejar que cualquier ciudadano, por el mero hecho de serlo, tenga derecho a equivocarse y, sobre todo, pueda resarcirse de esta situación. Premiar el fracaso, y no el éxito, es el primer paso para que cualquier sociedad pueda definirse como desarrollada.

Imagen | p1nkp4nt3r En Pymes y Autónomos | ¿Por qué es tan necesaria una ley de segunda oportunidad?

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