Compartir
Publicidad
Publicidad

La productividad de los viernes

La productividad de los viernes
Guardar
8 Comentarios
Publicidad
Publicidad

Hay un proverbio que se usa mucho en Latinoamérica en referencia a la predisposición al trabajo de los viernes, “viernes por la tarde, sábado chiquito”, se suele decir. Muchas empresas no trabajan el viernes por la tarde o dedican ese día a cursos o reuniones. La actividad en este día baja a niveles mínimos.

Hoy es viernes, he asistido a una reunión de distribuidores de zona de una multinacional, en el 75% de los casos, los trajes se han quedado en el armario y han salido los vaqueros a la calle. Hay una cafetería, cerca de los juzgados, que está llena de gente tomando café todos los días, hoy viernes había mesas libres. ¿Son realmente productivos los viernes?

El desarrollo de las redes sociales hace que la comunicación instantánea entre amigo/seguidores a través de Twitter o Facebook, por ejemplo, es realmente llamativo como la gente empieza a desearse un buen de fin de semana desde primera hora de la mañana del viernes, como si el propio viernes ya formara parte de él.

No quiero decir con esto que no se trabaje los viernes, pero da la impresión de que es un día de preparación al descanso, que si se puede evitar el trabajo… mejor, ya se hará el lunes. Ahora hay mucha gente con un horario de trabajo flexible, entre los que me incluyo, por lo que la concepción de la jornada laboral hoy en día no es como la de años atrás. Pero es llamativo que el movimiento que se puede apreciar en el ámbito empresarial los viernes puede ser, proximadamente, un 50% del habitual en el resto de los días de la semana laboral.

Se han publicado múltiples estadísiticas donde se hace referencia a la baja productividad de la economía española. Los españoles estamos en los puesto de cabeza en la UE en lo que se refiere a horas trabajadas, pero en la cola en productividad. Quizá pertenezca a otra época aquella leyenda urbana que hacía referencia a aquellos trabajadores que llegaban a su puesto de trabajo, fichaban a la hora prevista y luego se iban a desayunar al bar de enfrente y empezaban a trabajar media hora después.

No digo que esto ocurra hoy en día (tampoco que no sea así), ahora ya en casi ningún sitio se ficha, gracias a Dios, pero sigue siendo relevante que con todo lo que se habla de la baja productividad, de que la economía española debe ser más productiva, de que debemos mejorar ese ratio de productividad en relación a las horas trabajadas, la cultura del viernes semi-festivo sigue instaurada en nuestra sociedad.

Tampoco digo que esto sea una generalidad, hay sectores como el comercio, el transporte, la distribución donde no sólo no se da esta situación, si no que además se trabaja el sábado, en algunos casos incluso el domingo. Pero a mi me sigue llamando la atención este fenómeno del anticipo del fin de semana.

Hace poco, un ponente de un acto al que asistí y cuyo tema, precisamente, era la situación económica actual y cómo salir de la crisis, sentenció “para que el pais despegue, hay que ser más productivo” e insinuó “a lo mejor hay que plantearse el trabajar el viernes por la tarde” Y por la mañana… digo yo.

En Pymes y Autónomos | A medio gas los lunes y los viernes
Imagen | AdLemons

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio