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La timidez, un obstáculo para buscar empleo

La timidez, un obstáculo para buscar empleo
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Si encontrar un trabajo ya supone toda una aventura, si a ésta le añadimos una timidez enfermiza que repercuta en nuestra confianza, el reto se convierte en una expedición al Everest.

Pongámonos en situación. Nos apuntamos a una oferta de trabajo, nos seleccionan y nos llaman. Hemos pasado la primera prueba de fuego, ahora llega el momento de charlar con un desconocido y demostrar que somos el candidato idóneo. ¿La timidez será un obstáculo que empañe nuestro currículum o nuestra disposición?

Tal vez seas el mejor en tu campo. En las distancias cortas siempre te repiten la misma cantinela "con lo que tú vales, ¿qué haces en paro? ¿por qué no aspiras a buscar algo mejor?"No es tan sencillo, no todos poseemos esa capacidad de comunicación, de saber transmitir quiénes somos y las ganas y lo que podemos ofrecer a la empresa.

Pero dadas las circunstancias actuales hay que vencer esa timidez, hay que practicar cómo relacionarnos con los demás en el contexto que sea, nos jugamos mucho, en este caso: un empleo.Mejorar nuestra forma de comunicar se aprende, es una cuestión de práctica, de ensayar, de imaginar el escenario y sin dejar de ser nosotros mismos, salir airosos y sin sufrir de esa experiencia.

No es el momento de perder una oportunidad para demostrar que somos el candidato que busca la empresa. Al menos que no nos descarten sin poder trasladar algo más que nuestro currículum.

Debemos estar preparados para que nos evalúen. Lo mismo que les sucede a los actores cuando se suben a un escenario en el teatro. No va a pasar nada. Esa persona que tienes frente a ti no deja de ser alguien con sus defectos y virtudes. No es superior a ti, pero sí tiene un poder: el de elegirte o no para ese puesto.

Visualización

Al igual que hacen muchos deportistas, imagina que ya trabajas allí, que formas parte de la plantilla, eres lo que están buscando, transmite confianza.

Miradas

Mirar a los ojos de quien nos habla es importante, estamos demostrando que nos interesa lo que nos cuenta, que estamos prestando atención. Eso sí, no mantengamos esa mirada como si estuviéramos en un duelo del Oeste, hasta intimidar al otro.

Posturas

No nos van a contratar por nuestra elegante forma de sentarnos, pero sí es importante que el día de la entrevista, con nuestra postura lancemos mensajes positivos. Se trata una vez más del lenguaje no verbal. Una buena postura a una distancia correcta denotará interés por nuestra parte y firmeza.

Fuera bailes

Nada de bailar con nuestro cuerpo, es decir, nada de tocarse la cara, jugar con el reloj, o cualquier accesorio que llevemos. ¿Queremos distraer al entrevistador y que acabe pensando en comprarse un colgante como el que no paramos de mostrarle? Tomemos aire y relajemos nuestra mente y cuerpo.

Pregunta y agradece

Esa empresa puede convertirse en nuestro nuevo 'hogar' en lo laboral, así que preguntemos acerca de él, al igual que lo hacemos si pensamos en alquilar un piso. Estaremos demostrando un interés (real) sobre el lugar donde queremos trabajar. Y por último, tras la entrevista agradece vía correo electrónico la oportunidad, es una muestra de cortesía que nada cuesta y que se tiene en cuenta.

En Pymes y Autónomos|Empleados motivados, trabajadores productivos ,El mercado laboral, un mercado imperfecto

Imagen|Dennis Skley

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