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El jefe al servicio de los empleados, una estragegia que da resultado

El jefe al servicio de los empleados, una estragegia que da resultado
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Muchas veces se pone el énfasis en el jefe como un motivador, un líder que conduce a su equipo al éxito en la empresa. Pero pocas veces se entiende que el jefe también tiene que estar al servicio de los empleados. Se trata de que se ocupe de que puedan desarrollar sus tareas de forma ágil, sin tener que preocuparse por nada más.

De esta forma la empresa se convierte en una plataforma que pone los medios adecuados para que los empleados puedan realizar su trabajo de la forma más eficaz posible, sin que tengan que preocuparse por cuestiones ajenas a sus funciones. Cada uno está centrado en su área, dispone de los medios técnicos adecuados para llevarlo a cabo y se coordina con el resto de la empresa para que el resultado final sea adecuado.

No se trata tanto de motivar a los empleados, que también, sino de evitar en muchas ocasiones el estrés que supone saber que existe una gran cantidad de trabajo pendiente, pero por unos motivos o por otros no podemos llevarlo a cabo de forma adecuada. Esto suele ser una fuente de conflictos internos y un agujero negro para la fuga de talento de las empresas, donde los empleados que tienen oportunidad abandonan el barco ante la falta de soluciones.

En este sentido el jefe tiene que encargarse de solucionar los problemas, coordinar el trabajo entre departamentos, definir funciones y roles, etc. Además tiene que ser receptivo con los empleados a la hora de recoger su feedback, ya que son ellos en última instancia los que le están demandando solución a un problema que les limita su productividad.

Esto no significa que siempre tenga que satisfacer estas demandas, pero al menos puede dar una respuesta y tratar de minimizar la frustración que puede sufrir el empleado en un momento concreto. Si esto no se ataja, al final resulta que tenemos un problema que se va haciendo más grande cada vez. En el peor de los casos puede acabar con un empleado tóxico dentro de la empresa.

Al final si el jefe es capaz de resolver todos estos problemas lo que se logra es un buen ambiente de trabajo, que cada uno esté centrado en sus tareas y una mejora de la productividad. Si no se consigue dicha mejora es aquí donde la labor de motivador, de líder a la hora de conducir a su equipo tiene que ponerse en marcha para que los empleados sean capaces de comprometerse con la empresa para mejorar resultados.

En Pymes y Autónomos | El jefe tóxico, cuando el responsable del mal ambiente en la empresa es el que manda

Imagen | CONTTI

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